Opinión

Un poco de lógica

Un poco de lógica

Si el Presidente está consciente de que ha sido por falta de información todo el revuelo que se ha creado en torno a la venta a Venezuela del 49 por ciento de las acciones de la Refinería se supone que para transparentar la operación no quedará una sola incógnita sin despejar. Habrá siempre quienes abrigarán sus reservas y los que también se opondrán radicalmente a cualquier negocio que pueda hacerse con Chávez, no importa que sea conveniente para los intereses nacionales, pero lo más probable es que cuando se conozcan todos los detalles la opinión pública pueda tener motivos para respaldar con entusiasmo la transacción.

Y en aras de la transparencia y hasta para blindar la imagen de un aliado tan solidario y consecuente como el presidente Chávez, el Gobierno debería ser el más interesado en licitar la operación y observar todos los puntos que puedan resultar controversiales. De no ser así habría que ver si el presidente venezolano aceptaría la negociación, pues,  pese a los múltiples conflictos que ha protagonizado ni siquiera sus opositores lo han acusado de corrupción, ni se le ha probado ninguna operación ilegal dentro o fuera de Venezuela.

Al admitir que el alboroto se debe en parte a la falta de información el presidente Fernández asume el compromiso de documentar a la población sobre una transacción que no se puede imponer a rajatabla. Al menos el Presidente lo ha reconocido. Los 130 millones de dólares que recibirá el Gobierno ni los beneficios que se han enarbolado son suficientes para rodear  de la debida transparencia una operación que ha generado alboroto. El mismo Petrocaribe, el acuerdo a través del cual Venezuela financia petróleo, no ha sido un modelo de transparencia. Ni siquiera se sabe el destino que se ha dado a la deuda, que se dice es de unos 1,368 millones de dólares.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación