Opinión

Un voto para papá

Un voto para papá

La suerte está echada. Hoy domingo la militancia del PRD y la gente sin afiliación partidaria, pero que no es ajena a los problemas del país, tienen la oportunidad de elegir al candidato presidencial que enfrentará al gobierno en las elecciones del año próximo. Uno de dos, Hipólito Mejía o Miguel Vargas. Dos dirigentes del mismo partido, dos estilos, dos visiones, dos maneras de ver el país. El primero encabeza un Proyecto Político, el segundo, un Proyecto Económico. ¡Escoja usted! 

Yo votaré por Hipólito Mejía. Creo que es el mejor candidato, el que tiene mayores posibilidades de llevar el PRD al poder nuevamente, el que tiene un compromiso  y una deuda con la militancia de su partido y con los pobres del país.

Hipólito fue un buen presidente. Su gobierno fue un gobierno del PRD.  Cometió errores, pero ni robó, ni mató. Y eso muy pocos Presidentes o ex Presidentes de cualquier país, lo pueden decir. Hipólito ni roba ni mata. Pero tampoco ordena o permite que otros roben o maten.

Hipólito ha prometido terminar, de una vez y para siempre, con “el borrón y cuenta nueva” que permite la impunidad de los corruptos que todos los años se roban más cien mil millones de pesos del presupuesto nacional que bien podrían invertirse en más escuelas, hospitales y viviendas.

Hipólito quiere volver a la Presidencia de la República, no para saciar su ego, sino para iniciar una era de  cambios que pongan el país en la ruta del desarrollo.

El Hipólito que intenta volver al poder es un Hipólito distinto en muchos aspectos al Hipólito que pasó por el poder.  Ahora es un hombre más maduro, más consciente, más sereno, con más ganas de hacer las cosas bien, con más sentido de la historia. 

El país conoce a Hipólito, sabe que es un hombre bueno, de nobles sentimientos, solidario, cariñoso, con gran sentido del humor, que dice las cosas como las ve, capaz de admitir sus errores, transparente y total, sin demagogia que no se coloca por encima de nadie, ni se cree más, pero tampoco menos que nadie.

¡Un voto por Papá, es un voto por el PRD, por el país y por nosotros mismos!.

El Nacional

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