En los últimos días este proceso nos ha enseñado que a lo largo y ancho de nuestra patria hay cosas que indican que este pueblo puede estar dormido pero no agónico.
El extraño personaje de Abu Naba’a con su campaña de marketing web a dejado una sorpresa a todos. Hizo una campaña limpia, con argumentos y con unos spots publicitarios de factura internacional.
Indudablemente pudo captar alrededor de él una cantidad de jóvenes que hasta ese momento no estaba integrada a ningún movimiento.
El triunfo de David Collado con su campaña sorpresa de apenas un mes y una semana les dice a los políticos trasnochados que por ahí no es.
Con una imagen de joven honesto y serio y con su discurso de generación captó el voto hasta de los mismos peledeístas.
Se comenta que su repentino triunfo obedece a las negociaciones Vicini-Gobierno para poder comprar lo que queda de la Zona Colonial, los planes del mega puerto de Sansoucí y la reubicación de la gente de los barrios que están en sus tierras cerca del río, para la transformación del litoral del Ozama y El Isabela.
Independientemente de si es cierto o no la población del Distrito Nacional y más allá tiene sus esperanzas puestas en el Emprendedor que ha movido generaciones de diferentes clases sociales y edades.
Curiosamente una gran parte de los jodidos de los barrios marginados no votaron por él, prefirieron a quien nunca hizo nada por ellos, el comediante del “fuíquiti”.
Las elecciones del 15 de mayo han sido el desastre pos-electoral de mayor catástrofe de los últimos tiempos del mundo político de América Latina, donde la incertidumbre ostenta destruir la democracia dominicana.

