¿Puede existir argucia alguna que justifique destruir una emblemática empresa cooperativa que genera beneficios por más de 60 millones de pesos, fomenta la producción agropecuaria, motoriza la economía regional y genera cientos de empleos directos e indirectos?
Los esfuerzos del trabajo intenso, los recursos generados a puro sudor por obreros y trabajadores mineros que laboran en la Falconbridge Dominicana quieren ser echados en el saco ancho de la avaricia burocrática, mediante patrañas de seudos administradores de bienes públicos que no contribuyen a crear riquezas, sino que son magos prestos a evaporar recursos generados por otros.
La única explicación que tiene la intervención del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop) a la Cooperativa de Servicios y Producción Múltiples, Inc. (COOFALCONDO) es una posible barrida de recursos producidos por una empresa que ha costado grandes sacrificios a cientos de trabajadores de la demarcación del municipio de Bonao.
No hay conflictos
El presidente del Idecoop, Pedro Corporán, alega que la intervención de la COOFALCONDO se debe a alegados conflictos internos. Pero, realmente con qué objetivo ha sido autorizada la medida y cuál es el plan que se procura con tan insensata iniciativa.
La respuesta la ofrece la propia empresa cooperativa en documentos y en sendas cartas enviadas al presidente Leonel Fernández y al vicepresidente Rafael Alburquerque. Sus miembros, a través de la directiva de la institución, han acudido a los mandatarios porque ven en ellos una especie mano amiga que podría evitar la destrucción, la barrida de sus esfuerzos de muchos años. Solo así se evitaría lo antes expuesto frente a una embestida que primero busca la desestabilización y luego la desaparición de COOFALCONDO, como si se tratara para IDECOOP la gallina de los huevos de oro.
En un reciente encuentro con la prensa, la directiva de COOFALCONDO puso los dedos sobre la llaga al advertir . que el interés real del presidente del Idecoop es crear desasosiego entre los miembros de la cooperativa, táctica que tiene ya dos años, pero no hay dudas de que se trata de un subterfugio para buscar un espacio donde repartirse los recursos de los socios.
Los planes desestabilizadores no son de ahora. En 2008 un tribunal de lo Civil y Comercial emitió dos sentencias que favorecen a COOFALCONDO frente a los intentos de algunos cooperativistas de subvertir una asamblea de delegados. Obviamente, las manos de los directivos del Idecoop estaban detrás de esta maniobra.
A quién temen?
La COOFALCONDO no tiene conflictos con socios como quiere hacer ver de manera falaz y arrogante el presidente administrador del Idecoop. Tampoco se puede alegar que hay despilfarros de recursos ni pérdidas, COOFALCONDO generó en los últimos tres años más de RD$60 millones en beneficios netos para sus socios.
Los directivos de esta empresa han advertido que el señor Corporán, en su afán de hacer daño, llega al extremo de decir que la solvencia de la cooperativa está en peligro cuando la realidad es que cada dos meses recibe un informe financiero de la Cooperativa (mediante acto de alguacil) respaldadas por las auditorías externas que se hacen cada cuatro meses en la cooperativa.
¿Por qué el Idecoop teme que las litis en demanda de que le restituyan a COOFALCONDO más de 4 millones que le adeudan la quebrada ARS Servicios Cooperativos de Salud y Coopseguro se diriman en los tribunales? ¿Qué cosas hacen que Pedro Corporán se apresure a intervenir a COOFALCONDO en una acción precipitada al parecer dirigida a impedir que sean los tribunales los que conozcan las demandas de esta cooperativa?. Si el Idecoop está consciente de lo que dice no tiene por qué temer que la verdad replandezca en estas litis y sigan el curso de los tribunales. Para eso es el derecho, ha proclamado el comité ejecutivo de la empresa cooperativa de los trabajadores mineros.
Libro abierto
La cooperativa de los trabajadores de la Falconbridge ha expresado que es un libro abierto para que los medios de comunicación, la opinión pública y el propio Idecoop realicen las investigaciones que estimen de lugar. Por qué entonces recurrir a medidas tan drásticas como la intervención de una empresa rentable y en pleno accionar?.Las manos amigas de las autoridades no pueden ser ajenas al drama que esta acción desaprensiva del Idecoop causa a socios y a la comunidad de Monseñor Nouel, a los sectores productivos de la región, porque aseguran que, conscientes de lo que hace su cooperativa, harán lo posible que la misma se mantenga en el tiempo.
Ya el Sindicato Unido de Trabajadores de la Falconbridge Dominicana (SUTRAFADO) ha expresado su preocupación por la actitud del señor Corporán de intervenir su cooperativa, la cual advierten es un patrimonio de los trabajadores y la provincia Monseñor Nouel forjada a fuerza de lucha y sacrificio. Estaremos atentos, indicaron.
(El autor es periodista)

