Estamos contentos desde que vimos el sábado esos miles de jóvenes apiñados, desafiando el mal tiempo, el diluvio que aún lunes 4 no paraba de caer.
La juventud capitalina, la de los barrios, la mayoría le dijo a periodistas, al Ministerio de Cultura, a los patrocinadores, al gobierno, a los partidos políticos y a programadores de emisoras, que son ellos los grandes defensores de lo urbano y que son el control del mercado dominicano.
Telemicro demostró en esto ser un gran catalizador de realidades. Todo parecía que se iba a suspender, pero artistas y organizadores mostraron ser intérpretes de realidades innegables. Poniéndose al unísono y haciendo que esto fuera la realidad que fue.
A los que ayer negaban y se burlaban de la defensa que hacíamos del merengue de calle y de la música urbana en general, tenemos que recordarles por este medio su gran equivocación. Podremos tener intereses personales, deseos y aspiraciones, pero la realidad es la que habla.
Habló, y habló duro y fuerte y dejó a muchos con la boca abierta, el lunes aún no la cierran. Nuestra cultura no viene envuelta de gustos nórdicos, fríos opuestos al calor de ritmos y realidades de un continente en busca de caminos a re-definir lo pasado.
Compositores y arreglistas tienen que mirar ahí, porque si no lo hacen se van a quedar solos, como diletantes de un ayer, especulando cosas que ellos quisieran ciertas pero no son así lamentablemente.
A toda esa juventud y al equipo que se entregó en cuerpo y alma, y se atrevió a realizarlo a pesar de todo un mundo de obstáculos .
Muchas felicidades.
El mundo es de los atrevidos, y ustedes en esta ocasión lo han sido.
Están haciendo camino al andar

