“Es un honor continuar poniendo en alto mi patria, haremos una fiesta. A mi país, que siempre tengan a Dios por delante”
Vladimir Guerrero
392
Votos recibió
Vladimir Guerrero para un promedio de 92.9 por ciento al ser electo para Cooperstown.
“Yo lo ví. Yo lo visualicé. Yo sabia que todo esto iba a pasar”
Altagracia Albino
Madre de Vladimir
En su carrera de 16 años en las Grandes Ligas, Vladimir Guerrero vistió las franelas de varios equipos, entre ellos Expos de Montreal, Rangers de Texas y Angelinos de Anaheim
LONG ISLAND, NUEVA YORK.- El 17 de enero de 2017, Vladimir Guerrero junto a su familia y un numeroso grupo de vecinos y familiares en su natal Don Gregorio, esperaban con ansias una llamada que pudiera cambiar el rumbo de la vida de la ex-estrella de las Grandes Ligas.
Guerrero estaba en su primer año de elegibilidad al Salón de la Fama y el panorama lucía prometedor para un prominente bateador de promedio de por vida de .318 en más de ocho mil turnos, es decir, el cuarto mejor promedio de bateo en la historia de las Grandes Ligas desde 1961.
Sin embargo, el teléfono nunca sonó.
Vladimir no es sólo un pelotero de los más de 700 de sus compatriotas que han alcanzado las mayores. Para Don Gregorio, »Vladi» es un mensaje de »Si se puede», una frase muy bien conocida y entendida por todos los rincones de América Latina, con una carga emotiva única que genera esperanzas para todas las generaciones.
Para su numerosa familia que supera el centenar de hermanos y primos »Miqueas» es el que mayores peldaños pudo escalar en el béisbol entre una veintena de la misma familia que llegaron al menos a firmar un contrato con una organización de liga mayor.
Virgilio Rojo, uno de sus más cercanos amigos, y a la vez, su relacionista público, en ese momento le preguntó: »Miqueas… ¿De verdad quieres llegar al Salón de la Fama?»
El respondió: »Si. Yo creo que lo merezco»
Las plegarias de todo un pueblo se cocinaron a fuego lento por un año. Hoy de nuevo llegó la oportunidad de esperar la llamada que marcaría la historia de una familia y un pueblo. Sin embargo, esta vez Vladimir prefirió la privacidad de su segundo hogar en Long Island, Nueva York. Una residencia sencilla que mantiene a las afueras de Manhattan que utiliza para compartir con su grupo familiar en esta área.
Vladi es igual que los millones de dominicanos que de al gana u otras forma tienen un »primo» en Nueva York.
Para este periodista de 20 años de experiencia en el béisbol, esta fue mi primera oportunidad de compartir un momento de sublimación con un candidato al Salón de la Fama.
En una ceremonia muy sencilla, sólo sus más cercanos familiares eran los invitados a la cita. Sin lujos, sin escándalos, sin el pueblo. Vladimir no quería la parafernalia del año pasado. A pesar de que había mayor seguridad de los resultados de este año hacia el Salón de la Fama, el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 2004 no se confiaba. Quizás el golpe anímico del 2017 fue muy duro. Quizás fue difícil de asumir lo que para el fue una derrota frente a la gente de su tierra.
Sólo Vladimir en su muy introvertida personalidad lo sabe.
Los contactos en la industria del béisbol decían que de existir una llamada este año sería entre las 5:00 y las 5:30 de la tarde del 24 de enero de 2018.
La idea era reunir a su grupo familiar y esperar por una llamada telefónica. Parece fácil. Póngase cualquiera en esos zapatos.
Alrededor de las dos de la tarde el popular barbero de muchos peloteros de Grandes Ligas @JordanMVPBarber arribó a la casa para hacerle un corte especial.
Fue una sesión de tensa calma, mientras los demás miembros de la familia esperaban y conjeturaban sobre los resultados de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de los Estados Unidos (BBWAA), que a partir de este año habían revelado de manera pública sobre un 50% de las papeletas de votación y para este momento daban a más de un 96% de votos proyectados, no se garantizaba la seguridad de los resultados.

