Opinión

Una moneda: dos caras

Una moneda: dos caras

La lucha interna del PRD ha puesto de manifiesto dos maneras de hacer política: La primera es la del dinero, con lo cual se pretende comprarlo todo, desde la Casa Nacional del PRD con muchos de sus dirigentes dentro, hasta el Palacio Nacional.

Quien representa esa visión mercurial tiene un proyecto económico, no político. No le duele el país ni le duele el partido.

La otra cara de la moneda del PRD en la confrontación la encabeza un empresario agroindustrial con fama de tacaño que enviaba a sus hijos a la escuela caminando o en bicicleta pudiendo comprarles autos de lujo; un hombre que vive en la misma casa en el sector La Julia desde que llegó de Santiago hace más de 30 años; un hombre que llegó al Palacio Nacional y salió cuatro años después sin expedientes de corrupción ni de asesinado, porque como él mismo dice, ni robó, ni mató; un hombre que ha demostrado  que le duele su partido y su país.

 Es por eso que anda con un Plan de Nación debajo del brazo para presentarlo como si fuera una biblia.  Ese hombre sabe que el país no puede seguir sumido en el atraso, que es necesario acabar con el clientelismo y el paternalismo. Sabe que la gente necesita, primero que nada educación, luego salud, alimentación, vivienda, agua potable, electricidad y seguridad.

El dinero del Estado se debe emplear en esos propósitos de desarrollo, no en aumentar las fortunas de los dirigentes políticos y de los funcionarios. Los errores del pasado no se repetirán. No más cuervos. Nadie volverá a sacarle los ojos. Aprendió en carne viva que los ingratos no tienen memoria. Y que un país conducido por “asaltantes de camino” no puede llegar lejos. Cuando vuelva al poder no hará el gobierno que soñó de niño, sino el que aprendió de viejo.

 El PRD no está en venta aunque lo hayan hipotecado. El 6 de marzo, si el proyecto económico lo permite, habrá elección  para escoger a su candidato a la presidencia de la República. La gente tiene una moneda. Dos caras. Yo, que no pongo precio a mi cabeza ni a mis ideas, me inclino por el proyecto político que encabeza Hipólito Mejía. ¿Y usted?

El Nacional

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