La Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) graduó a 375 nuevos profesionales en distintas carreras profesionales, en su septuagésima segunda graduación ordinaria.
La ceremonia, que se efectuó en el auditorio de Casa San Pablo, estuvo encabezada por monseñor Francisco Ozoria Acosta, arzobispo metropolitano de Santo Domingo y Gran Canciller de la UCSD; y el rector, monseñor Jesús Castro Marte.
Después del desfile de los estudiantes, Ozoria Acosta tuvo a su cargo la invocación para bendecir el inicio de esta nueva etapa en la vida de los jóvenes graduandos.
En una nota de prensa, la universidad señaló que su misión es promover una sólida preparación orientada al ejercicio profesional, junto a una educación general que incluya los aspectos científico, cultural, humano, y para quien desee un mejor conocimiento del mensaje cristiano.
En el discurso central pronunciado por Elena Postigo Solana, profesora de Bioética de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, dijo que un mundo donde predomina la corrupción y el afán del enriquecimiento personal debe tomarse en cuenta: la encíclica cáritas in Veritate que nos recuerda que el bien común “no es un bien que se busca por sí mismo, sino para las personas que forman parte de la comunidad social, y que sólo en ella pueden conseguir su bien realmente y de modo más eficaz”.
De igual modo, se refirió a que la economía pasa de ser un tema de reflexión de la ética a convertirse en disciplina independiente mediante una operación de reducción antropológica, por la cual el hombre es sustituido por una de sus facetas, la de agente económico.

