Montevideo. EFE. Los primeros resultados de las investigaciones que realiza Uruguay sobre la vejación a la que fue sometido un joven haitiano por cascos azules uruguayos, grabada en vídeo y difundida en la red, descarta la violación aunque reconoce una mala conducta de los militares, según la prensa local.
El diario El Observador ofreció hoy detalles de las investigaciones efectuadas en Haití por la Armada y el Ministerio de Defensa uruguayos, junto con datos de las pesquisas efectuadas también por la ONU.
La filtración se produjo a raíz de que la directora general de Servicios Sociales del Ministerio de Defensa, Gabriela González, presentara detalles de esos informes en la Comisión de Defensa de Diputados este martes, cuando fue convocado el ministro del ramo, Eleuterio Fernández Huidobro, para explicar lo sucedido.
De acuerdo al análisis del vídeo como evidencia se descarta la posibilidad de intención de abuso sexual, aunque los marineros son responsables de incurrir en actos de mala conducta, subraya el informe efectuado por la Armada.
También indica que los militares usaron el lenguaje ofensivo que el ciudadano local usó contra sus familias, según el testimonio de los propios marinos, que argumentaron haber intentado dar una lección al joven haitiano de 18 años.
Asimismo menciona el concepto de broma para referirse al suceso y revela que el agredido tenía una relación de vecindad y relativa amistad con los efectivos castrenses que aparecen en el vídeo.
El hecho no involucró actos sexuales ni aberrantes, concluye. Según las pesquisas, cuando los investigadores de la ONU, al parecer militares guatemaltecos, fueron al domicilio del haitiano presuntamente abusado, se encontraba bien y jamás concurrió al hospital local por ninguna dolencia».
Agrega que cuando se concertó una cita con la víctima para tomarle una declaración, en su casa estaba un periodista que luego denunció la existencia del vídeo. Los representantes de la Policía de las Naciones Unidas finalizaron sus actuaciones concluyendo que no había delito, sentencia el informe de la Armada. Mientras, la investigación del Ministerio de Defensa asegura que no existen indicios de actos de abuso sexual.
