Por Ernesto Guerrero
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Las autoridades de salud de Haití, anunciaron la decisión de devolver 250 mil vacunas recibidas en donación a través del mecanismo COVAX que coordina las Naciones Unidas. Las razones argumentadas es la imposibilidad de aplicarlas antes de que caduquen. Bien haría nuestro país en ofrecerles apoyo logístico para su aplicación en los mercados binacionales.
La situación de la epidemia de COVID 19 en Haití es desconocida, y lo será por mucho tiempo, puesto que los sistemas de registros de enfermedades y de muertes son muy deficientes. Curiosamente también aquí se comenta poco sobre casos en extranjeros. Una forma empírica para estimar la gravedad, es desglosar los datos de casos y muertes, sobre los estimados de población de origen haitiano residentes en el país y proyectarlos a la población de Haití.
Con el apoyo del ministerio salud Haití y de las múltiples ONG que tienen programas de salud dirigido a emigrantes se pueden organizar varios equipos para que sensibilicen y apliquen la vacuna de COVID en estos grupos de población. Es oportuno involucrar también a los lideres comunitarios y religiosos.
Para evitar se levante un movimiento antivacunas, porque los dominicanos están vacunando a los haitianos, la vacunación debe incluir a todos los asistentes a los mercados, independientemente de su nacionalidad. Durante mi estadía en Haití, se desató la epidemia de cólera y recuerdo que, a instancias de algunos pastores evangélicos, se dijo que fueron los sacerdotes vodoo quienes la provocaron. Cientos de ellos fueron linchados y asesinados a machetazos en las comunidades rurales.
Este movimiento que entiendo debe empezar con una propuesta de la cancillería, será mutuamente beneficioso ya que mantiene la reputación de Haití como país receptor y a nosotros nos representa un blindaje en las fronteras terrestres. Cuando ejercía medicina en hospitales del seguro social, recuerdo que los haitianos que llegaban, lo primero que pedían era un “ Piquí ”una inyección. Por lo que no debería haber mucho rechazo.
La epidemia en el país puede tener nuevos rebrotes, pero en Haití, sin vacunas, ni medidas de protección la cosa puede ser catastrófica. La vacuna no es lo único que nos va a proteger de la COVID, por tanto, se debe mantener el distanciamiento físico y utilizar mascarilla sobre todo en lugares cerrados.

