El PRD tiene que focalizar los escollos que tiene en la ruta hacia el triunfo electoral. Sobre Miguel Vargas ya no se debe de hablar, porque él no tiene tiempo para reunirse con sus compañeros, pero sí con el presidente Fernández, como se le vio en la ceremonia del Tribunal Constitucional en la UASD.
He dicho que el problema de la Junta Central Electoral es prioritario, porque ahí se registran maniobras extremadamente sospechosas. Y no solo por la renuncia de Miguel Ángel Aquino y la renuencia exhibida por Roberto Rosario y la cúpula del PLD a la solución del impasse. Hay algo más.
Ahora se pretende relegar el problema del centro de cómputos discutiendo a si el número uno en la boleta corresponde al PRD o al PLD. Es al PRD, la organización que obtuvo la mayor votación en el último certamen. Y tiene que fallarse a su favor, no necesariamente porque la mayoría de los partidos presentes en el debate así lo consideran. ¡No!
Se hará porque Roberto Rosario (por mandato de Leonel Fernández) procura lograr cierto crédito. Y se gana tiempo para olvidar el problema del centro de cómputos, lugar en el que estará el trompo armado.
Se procura ganar credibilidad también con una supuesta auditoría que haría una comisión de la Organización de Estados Americanos al centro de cómputos de la JCE. ¿Y por qué se no días antes de los comicios? ¿Pretenden bautizar como válido y exento de vicios un departamento que podrá hacer todas las diabluras antes del torneo?
Mientras se hace esa pantalla, no se le acaba de dar respuesta a Participación Ciudadana en la solicitud que formuló para observar los comicios. El 20 de mayo se sucumbe o se triunfa. Hay que enfrentar con valentía e inteligencia los escollos.

