Paz Dominicana, agrupación de valiosos/as jóvenes cristianos dedicados a acometer largas jornadas en favor de causas repletas de justicia, decidió realizar el 15 de marzo a las 8 de la mañana la Caminata Descalzos, partiendo de la puerta de San Diego de la Zona Colonial hasta las oficinas de Barrick Gold (avenida Winston Churchill). Rafael Guillén, su coordinador, nos invita a acompañarlos/as -aun no sea descalzos- y debemos hacerlo.
Circula por Internet un documento titulado La Salud no es Negocio, que desnuda las lacras de la privatización de la salud y la seguridad social y propone alternativas en dirección a un sistema social-solidario.
Alrededor de esas ideas se está formando una coalición de valores, llamada a convertir en movilización e insumisión el descontento provocado por las penurias que en ese plano sufren niños/as, ancianos/as, trabajadores/as, campesinos/as, jóvenes y sectores de capas medias excluidos, discriminados y privados de ese derecho.
Las banderas del 4% del PIB para la educación y la transformación del sistema educativo, sometido a los efectos devastadores del neoliberalismo y de la corrupción oficial, junto a las reacciones sobre el drama del SENMA, a la voraz corrupción, a la amenaza privatizadora que lo asecha y al desastre del desayuno escolar, vuelven a desplegarse en las calles.
El general Pércival no cede en el digno reclamo de sus derechos conculcados. Mientras, a manera de contraste, se evidencia como el programa solidaridad, funcional al neoliberalismo empobrecedor, es un recurso clientelista, que junto a la hipertrofia burocrática procura crear una población electoralmente cautiva (¿20%?) del monarca y su dictadura institucionalizada.
Igual aparece la ominosa y criminal señal del paramilitarismo, evidenciada en reportajes del periódico digital Ciudad Oriental y de Noticias SIN, y en datos ofrecidos por el Movimiento Caamañista, que prueban su existencia y sus vínculos con el gobierno, así como el rol del régimen colombiano en la creación de ese engendro.
La impunidad -recurso de autodefensa de las más altas jerarquías de Estado y gobierno- es fuente inocultable de muchos antivalores asqueantes emanados del poder, que por más que se quieran tapar con la hipócrita campaña ¡Bien por ti! -ideada por la familia real y costeada con recursos de todos/as nosotras/as- salen a la superficie. ¡Lo nuevo es que los valores contrarios están creando democracia de calle!.

