No hay cosa más atrevidamente camparona y desubicada que los recién formados artistas.
Me contaba un empresario del Viejo Mundo del espectáculo que uno que otro artista sin darse a conocer aún en esos previos pide como condición para poder viajar a esos lugares pasajes de primera, suite en los hoteles, con una dieta de 95 euros (4,895 pesos diarios), viajes en avión en el país donde se realizan las actividades, negándose a tomar trenes o autobús (en fin, nada de transporte terrestre).
¡Ofrescome! Diría un banilejo, ¿usted habrá visto la comparancia de esa persona? Sin embargo van corriendo a tomarse una foto con un candidato presidencial que nunca lo ha mirado de frente: cosas veredes Sancho, cosas Veredes.
No se es mejor artista o manejador al exigir estas barrabasadas, ahí se ve que no están preparados para triunfar.
Del patio solo Juan Luis, Romeo y Prince Royce son a los que por ahora se les dan algunas de estas comodidades.
Y a cualquiera de los tres todos lo conocen y lo admiran. Y para ustedes llegar… Ay!! mis queridos artistas, tienen primero que ser educados, haber leído por lo menos un Condorito, saber más de un idioma, pasar como estrella en solitario por un Madison Square Garden, Radio City, o la Arena de Miami y algunos de ellos ni siquiera han pasado por las puertas de estos lugares.
Cuántos de nosotros tenemos el derecho a llegar a ser, pero para llegar a ser hay que caminar y nadar mucho durante mucho tiempo.
Sobre todo no estar rodeados de vicios y de conflictos permanentes. Compárense con los tres ejemplos que pusimos y luego entenderán que les falta mucho por recorrer…Pero mucho!… yo creo que los que trabajan con ellos deberían despertarlos de un sueño o de un viaje que no acaban de aterrizar.

