El empresario de transporte y presidente de la Unión Nacional de Transportistas y Afines (Unatrafin), Arsenio Quevedo, atribuyó a competencia en el sector y a su propuesta de colectivizar el transporte de pasajeros, el interés por involucrarlo en los hechos de violencia que cobraron la vida de tres choferes y de los que está acusado un regidor de Pedro Brand.
Explicó que Unatrafin ha demostrado que no es un gremio de sicarios ni delincuentes y recordó que tienen firmados acuerdos de trabajo con el Ministerio de la Mujer, mediante el cual orientan a sus miembros sobre lo pernicioso que es la violencia intrafamiliar.
Quevedo dijo que Unatrafin tiene una planilla de 400 sindicatos de choferes, por lo que una acción aislada de cualquiera de sus miembros no “puede ni debe” tomarse como parte del comportamiento de todo el gremio.
Consideró como un interés marcado en hacerle daño, la insistencia de ligarlo a las acciones del regidor Ericson de los Santos Solís, quien está acusado de la muerte de dos choferes, por lo que fue enviado a la cárcel de San Pedro de Macorís.
Narró que cuando de los Santos Solís solicitó su ingreso a Unatrafin presentó la documentación legalizada que lo acreditaba como presidente de una compañía de transporte, por lo que la directiva de la entidad no tuvo objeción en aceptarlo.
“Las acciones de uno de los miembros de Unatrafin no vincula a la institución ni a ningún otro de sus miembros”, apuntó Quevedo en un documento enviado a los medios de comunicación.
Afirmó que Unatrafin condena la violencia en todas sus manifestaciones.

