La presidenta de la Asociación de Industrias (AIRD) estimó al intervenir en una reunión de entidades asociadas de América Latina que para la República Dominicana el contexto internacional se está tornando menos adverso y comienzan a abrirse posibilidades para aprovechar realmente los acuerdos comerciales ya suscritos con los grandes bloques económicos (Estados Unidos y Unión Europea).
La licenciada Ligia Bonetti dijo que ese entorno internacional más favorable podría también impulsar la demanda de bienes industriales y que se requieren, por lo tanto, seguir trabajando internamente para mejorar el contexto productivo.
Al exponer sobre las condiciones internas señaló que sigue siendo una amenaza la fragilidad del sistema eléctrico y su elevado costo, permaneciendo como una de las trabas principales al desarrollo de las actividades productivas de la nación.
Además, consideró que se hace necesaria una profunda reforma del mercado laboral para dotarlo de mayor flexibilidad y facilitar la creación de empleo formal, porque la extensión de la informalidad es la manera más segura de prolongar y profundizar la pobreza.
Afirmó que los pactos contemplados por la Estrategia Nacional de Desarrollo son vitales para la sobrevivencia del aparato productivo.
En ese sentido, aseguró que también son menos adversas las condiciones institucionales internas en el sentido de que se está buscando, en estos momentos, llegar al Pacto por la Educación en el seno del Consejo Económico y Social, pero con la voluntad expresa del Gobierno del presidente Danilo Medina.
Bonetti intervino en la reunión del Directorio de la Asociación de Industriales Latinoamericanos, celebrado en México, en la que participaron los presidentes y principales ejecutivos de Ecuador, Perú, México, Chile, Venezuela, Colombia, Centroamérica, Brasil, y se discutieron los principales retos que están enfrentando los países en materia de integración comercial y productividad.
En dicho foro, de acuerdo con una nota suministrada por la AIRD, se celebró además un encuentro con expresidentes de varios países latinoamericanos en el que debatieron las formas en que las empresas privadas pueden ayudar a promover la cohesión social en sus países y la reducción de las desigualdades sociales.
Entre estos Vicente Fox, de México; Álvaro Uribe, de Colombia; Eduardo Frei, de Chile y Alejandro Toledo, de Perú.
