El presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel del Río Doñé, afirmó hoy que en el país persiste una cultura de perseguir y acosar a los trabajadores que intentan formar sindicatos en empresas industriales, zonas francas y otros, lo que explica la baja organización laboral.
Del Río Doñé dijo que esa práctica patronal constituye una violación de la libertad sindical que está consagrada en la Constitución, el Código de Trabajo y varios convenios firmados por el país con la Organización Mundial del Trabajo (OIT), organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU).
Informó que actualmente están en diálogo con el sector empleador y el Ministerio de Trabajo para tratar de lograr una efectiva protección de la libertad sindical.
Entrevistado en el matutino El Bulevar con Pablo McKinney, Del Río Doñé manifestó que donde el desempleo es alto y la mayoría de los trabajadores sirve en la economía informal, conservar un empleo es vital para cualquier persona que lo obtiene en una empresa donde se hostiga el surgimiento de sindicatos. El 54% de la economía es informal, la gente tiene miedo de perder su empleo. Desde que creamos un comité gestor de un sindicato, los miembros son despedidos. agregó.
