Bengoa planteó que para América Latina y el Caribe es preferible aplicar la formula norteamericana de incentivar la economía e impulsar el empleo
El ministro de Hacienda afirmó en su intervención en la Conferencia de Las Américas, en Miami, que le preocupa la posición de la Unión Europea que plantea un aumento de los impuestos en vez de un estímulo del gasto para salir de la crisis, al estimar que el remedio será peor que la enfermedad.
El licenciado Vicente Bengoa indicó que que la crisis económica de los años 2008 y 2009 no afectó al sector bancario del país debido a la poca incidencia de inversiones y depósitos en el exterior, pero sí afectó las remesas, el turismo y los ingresos fiscales del gobierno.
Recordó que antes de la crisis, los países de América Latina y en especial los del Caribe crecían de manera sostenida, con estabilidad macroeconómica, con niveles de reservas internacionales adecuadas y situación fiscal sostenible en el tiempo.
Ahora, si aceptamos la posición de la Unión Europea y aplicamos políticas restrictivas en el gasto público, sobre todo en la inversión, y creamos nuevas cargas impositivas, el remedio será peor que la enfermedad, porque en la actualidad América Latina y el Caribe están en condiciones económicas de gran vulnerabilidad, lo que no sucedía en el año 2007, dijo Bengoa.
En su intervención, Bengoa mostró su preocupación por la divergencia existente entre Estados Unidos y Europa para enfrentar la actual crisis.
Citó que la administración Obama entiende que se debe estimular la economía con política fiscal y monetaria para mejorar las infraestructuras e impulsar el empleo, mientras que la Unión Europea considera que el nivel de endeudamiento de los países es muy elevado y por lo tanto hay que reducir el gasto y aumentar los ingresos tributarios para darle sostenibilidad fiscal a la deuda.
Advirtió que la posición de la Unión Europea está influyendo en los organismos internacionales, principalmente en el FMI y es posible que ese sea un planteamiento válildo para los países miembros de la Unión Europea, pero la realidad nuestra es distinta.
Recordó que los bancos nacionales se libraron de la crisis, debido a que los depósitos y las inversiones que tienen en el exterior apenas representan un siete por ciento de sus activos y los préstamos tomados desde el exterior apenas el 2.1 por ciento.
Precisó que donde sí hubo un impacto negativo fue en las divisas que de 2008 (tres mil 221.5 millones de dólares) cayeron en el 2009 ( tres mil 41.5 millones de dólares) en un 5.6 por ciento. La reducción en efectivo fue de 180 millones de pesos.
Eso lo atribuyó a que la mayor parte de los dominicanos residentes en el exterior, viven en Nueva York ubicados en el área de servicios, no en la construcción.
En el caso del turismo, la disminución de los ingresos por ese concepto apenas fue de un 2.4 por ciento, al bajar de cuatro mil 164.9 millones de dólares en el 2008 a cuatro mil 64.9 millones de dólares en el 2009.
De acuerdo con Bengoa ese impacto podría ser considerado mínimo en comparación a la reducción de los ingresos fiscales debido a que las importaciones cayeron significativamente a causa de la recesión mundial, y el PBI, que en promedio había crecido 9.5 por ciento en los años 2005, 2006 y el 2007, cayó 5,3 por ciento en el 2008, y en el 2009 descendió a 3.5 por ciento.
Crisis provocó caída economías
Bengoa dijo que todos los países del Caribe crecieron en el 2007, sin embargo en el 2009, con la excepción de República Dominicana, Guyana y Surinam, todos experimentaron un descrecimiento. El Caribe antes de que estallara la crisis tenía en su conjunto un crecimiento de 3.1 por ciento para situarse en -2.9% ene l 2009.

