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Ven fallida lucha de EU para frenar narcotráfico

Ven fallida lucha de EU para frenar narcotráfico

Washington. EFE.  La “guerra contra las drogas” que inició Richard Nixon cumple hoy 40 años entre sonoros abucheos a sus enormes costes humanos y su incapacidad para frenar la circulación de droga, que han llevado incluso a la ONU a tacharla de fallida.  

El 17 de junio de 1971, Nixon anunció en un mensaje al Congreso “un ataque a todos los niveles al problema del abuso de drogas en Estados Unidos”, que identificó como el “enemigo público número uno» del país. 

La iniciativa, cuya duración prevista era de cinco años, pasaría a convertirse en una estrategia continuada por las siete administraciones siguientes y concretada en arrestos, extradiciones, ayuda militar e intervenciones armadas en Colombia, México o Panamá.

  En las últimas cuatro décadas, el Gobierno estadounidense ha gastado más de 2,5 billones de dólares en la guerra contra las drogas y ha arrestado a más de 40 millones de personas por delitos relacionados con el narcotráfico y la posesión de sustancias.   Sin embargo, el número de usuarios ilegales de estupefacientes en Estados Unidos ha seguido aumentando hasta rozar hoy los 20 millones, en un mercado en el que las drogas son cada vez más baratas, más potentes y más fáciles de conseguir. 

 En un informe publicado este mes, la Comisión Global de Política sobre Drogas de la ONU declaró que la guerra global contra el narcotráfico “ha fallado, con consecuencias devastadoras para los individuos y sociedades de todo el mundo».   Con el calculado esquema coordinado desde 1973 por la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) y dotado de una ingente cantidad de recursos, resulta difícil determinar cuál ha sido el gran fallo de la gigantesca cruzada.   El zar antidrogas del Gobierno de Bill Clinton, Barry McCaffrey, apuntó en 1996 una eventual causa- es imposible ganar una guerra en la que el enemigo no se puede identificar. 

El enfoque policial y militar de la estrategia de EEUU ha supuesto el despliegue de decenas de miles de agentes para perseguir objetivos ocultos y huidizos que continuaban cobrándose vidas, desde el disuelto cartel de Medellín en Colombia hasta los capos mexicanos, pasando por las FARC.

  Esto ha tenido “consecuencias catastróficas” en esos países, donde la intimidación y las amenazas con las que respondían los carteles han obstaculizado además la independencia de la justicia y la extradición de sospechosos, según denunció el jueves Ethan Nadelmann, director de la organización Drug Policy Alliance.

  En los últimos años, la estrategia ha evolucionado hacia enfoques integrales de seguridad como la iniciativa Mérida en México, aunque ésta se ha visto perjudicada por operaciones como “Rápido y Furioso”, en la que el afán por localizar a los capos llevó a perder el rastro de unas 2.000 armas que generaron más muertes.

   La guerra antidrogas también ha generado una lacra dentro de Estados Unidos, según el gobernador de Vermont, el demócrata Pete Schumlin, quien lamenta que el número de encarcelados por posesión de drogas vaya en aumento y que muchos de ellos se conviertan en reincidentes tras ser liberados.

UN APUNTE

Veinte millones  de usuarios

La “guerra” contra el tráfico y consumo de estupefacientes en EU comenzó con Richard Nixon en 1971; su vigencia era de cinco años, pero se ha  extendido por 40 años y aún  en EU hay 20 millones de drogadictos, la droga es cada vez más barata y más asesquible.

El Nacional

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