CARACAS (TeleSUR).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, planteó este jueves la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tras condenar un informe del organismo sobre las supuestas «serias restricciones» en su país de esas garantías.
«Hay que prepararnos para renunciar el cuadro a través del cual, Venezuela se adscribió a esa nefasta comisión de Derechos Humanos», expresó Chávez tras condenar el informe del organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y sentenció que «no vale la pena responderles», pues argumentó que «es una mafia lo que hay ahí».
Insistió en que no hay que perder de vista que esa institución, cuyo secretario ejecutivo es Santiago Cantón, pertenece a la OEA. «Es una mafia lo que hay ahí, y eso es de la OEA, por eso la OEA algún día tiene que desaparecer», reiteró Chávez.
Durante una conferencia de prensa con medios internacionales que ofreció en el Palacio de Gobierno, declaró que el estudio de la CIDH se trata de «otro informe inefable» de ese organismo.
Afirmó que tal documento, que contempla 322 páginas destinadas a Venezuela, está constituido por «una colcha de retazos. Es ignominioso», agregó.
El dignatario venezolano recordó que no es la primera vez que esta Comisión agrede a su país, pues en abril de 2002, apoyó el golpe de Estado que lo intentó sacar del poder.
«Es la misma Comisión que apoyó a (al golpista, Pedro) Carmona, pero es parte de la agresión, de las amenazas permanentes», dijo.
El informe de la CIDH sobre Venezuela fue elaborado sin que el organismo trasladara comisionados al país suramericano para efectuar los respectivos estudios, pues su presencia en la nación está condicionada a que reconozca su error al apoyar el golpe de Estado de 2002.
En mayo de 2009, la CIDH acusó al país latinoamericano de violar, supuestamente «la Libertad de Conciencia y Religión».
De igual manera, el Ejecutivo de Caracas, en 2008 y 2009, refutó el informe sobre Derechos Humanos del organismo, por considerarlo fuera de la realidad.
Por otra parte, durante la conferencia, reiteró su apoyo a la reconstrucción de Haití, nación devastada tras el terremoto del 12 de enero, para que logre ser un país independiente de las ayudas internacionales.

