Opinión

Verdad de Trujillo

Verdad de Trujillo

Hay suficientes argumentos para sepultar el trujillismo sin necesidad de manipulaciones e inexactitudes que se prestan a confusión. Los dictadores, en todas las épocas, suelen exhibir buenas notas en sectores como la construcción, la educación y la salud, así como en materia de seguridad y hasta estabilidad económica. Ha habido excepciones, pero Trujillo no figura entre ellas. Todo lo contrario. Un análisis somero del sistema de enseñanza durante la Era de Trujillo desmiente, por ejemplo, que la educación fuera un desastre por el simple hecho de que el índice de analfabetos era muy elevado. Hasta su muerte en 1961 República Dominicana era todavía una aldea, lo mismo que la inmensa mayoría de los países de América Latina. Pero por lo menos al final del régimen la enseñanza era obligatoria, a tal punto que sé de algunos amigos cuyos padres fueron apresados por no enviar sus hijos a las escuelas. También había programas de alfabetización de adultos. Y la calidad de la enseñanza puede medirse por la capacidad para desempeñar cualquier puesto que demandara buena ortografía o habilidades con los números, con sólo alcanzar un tercer curso de básica. A la hora de escribir la historia de la educación habrá que resaltar la creación de centros como el Instituto Politécnico Loyola y La Normal. Por supuesto, Trujillo contó con la colaboración de figuras como Pedro Henríquez Ureña en el Ministerio de Educación. Aún así,  no se puede tomar en cuenta la deficiencia de la democracia en sectores como el educativo y la salud para reivindicar el trujillismo. Todo régimen que se sustente en el crimen, la persecución, la corrupción y la intolerancia; que fomente el patrimonialismo y el paternalismo en detrimento de la libertad y la creatividad es digno de la nás drástica condena. No hay que falsear la verdad, por las razones que fueren, para oponer cualquier signo progresista con el despotismo.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación