Opinión

Vicepresidencia

Vicepresidencia

El vicepresidente de la República (o la vicepresidenta) no tienen atribuciones constitucionales. Lo que se estila, en los últimos tiempos, es que el jefe de Estado designe en un cargo público al vice o la vice para su integración a los asuntos administrativos y no se sienta sin funciones.

          Pero el artículo 125 de la Constitución establece que para ser vicepresidente de la República se requieren las mismas condiciones que para ser presidente. Y es que ante la ausencia temporal o definitiva del primero a quien le corresponde la sucesión es al segundo (ver Art. 129 de la Constitución).

          Ese último aspecto demanda condiciones de estadista en el candidato o candidata vicepresidencial. Esa posición, necesariamente, debía de descansar en una persona que conozca los problemas del país y tenga propuestas de solución para cada uno de ellos.

          A diario leo planteamientos programáticos, sobre los males sociales y económicos del país, de parte del candidato vicepresidencial del Partido Revolucionario Dominicano, pero ¿qué dice sobre esos mismos problemas la candidata del partido oficialista, doctora Margarita Cedeño de Fernández? Nada.

          El electorado no conoce su discurso, sus conceptualizaciones sobre la problemática nacional. ¿Alguien la ha visto en un programa de panel, respondiendo preguntas sobre la corrupción administrativa, el narcotráfico, la energía eléctrica, la criminalidad, la inflación, la deuda externa, el déficit fiscal y la caída de la agropecuaria, el turismo y zonas francas?

          La gente desea ver a Margarita Cedeño hablar sobre los feminicidios, el desempleo, la seguridad social, salud, educación, viviendas, agua potable…Doña Milagros fue candidata y posteriormente vicepresidenta y nunca evadió participación en programas de entrevista.

          Es inconcebible que una candidata a la vicepresidencia de la República, faltando tres semanas para la contienda electoral, no haya expuesto su punto de vista sobre uno solo de los problemas nacionales. Como bien lo establece la Constitución, el o la vicepresidenta es la persona a sustituir al presidente, en su ausencia, por lo que no deja de ser preocupante el silencio de la señora Cedeño.

El Nacional

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