SANTO DOMINGO.- El presidente de la Unión Nacional de Transportistas y Afines (Unatrafin) sostuvo ayer que su estado de salud se ha deteriorado en la cárcel y que no soporta los dolores.
Arsenio Quevedo, quien llega al tribunal en andador, narró que para poder dormir es con calmantes porque no soporta los dolores de tres hernias discales que tiene.
“Siguen los dolores siempre de noche y casi no puedo dormir porque los dolores me atacan muy fuerte”, dijo el sindicalista, que enfrenta juicio de fondo junto a cuatro hombres acusados de matar a los choferes Mateo Nieves de Jesús, Overnys Guerrero y Ángel Javier, por un conflicto de rutas, dijo que no tiene nada que ver con la acción criminal.
Adujo que contra él se ha cometido una injusticia, movido por sectores del transporte que quieren desplazarlo, a los que no identificó.
“Hasta ahora han desfilado más de 15 testigos y nadie me menciona. Esta fue una traba para sacarme de circulación en el negocio del transporte”, precisó.
El juicio de fondo es contra Quevedo, de los Santos Solís, Amauris Cabrera Martínez, Cristino Batista y Danilo Octavio Reynoso Recio.
El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional aplazó la continuación del juicio de fondo para el lunes a las 9:00 de la mañana, para continuar escuchando los testigos de la Fiscalía.
Según el Ministerio Público desde el 2008, los acusados integraron una red de sicariato que se dedicaba a ejecutar transportistas por diferencias o conflictos en las distintas rutas del transporte público.
Están acusados de asesinato y asociación de malhechores.

