Los cadáveres con varios disparos de dos jóvenes encontrados en la comunidad La Carbimota, de La Vega, se tornan más inquietante, cualesquiera sean las causas, la ola de violencia que corroe a la sociedad. Pleitos de pandillas, sicariato, intercambio de disparos o justicia con las manos son todos factores que tienen como denominador común la descomposición social y la crisis de autoridad. De Winston Paulino Brito, de 21 años, la Policía dijo que estaba fichado como distribuidor de drogas narcóticas.
Y de Vicenso Alexandro Carbonaro Ulloa (Junior), de 22, que había sido acusado de participar en atracos. En otras palabras que las víctimas, según la Policía, eran dos delincuentes.
Pero de ser así lo que había era que capturarlos y traducirlos a los tribunales para que sean juzgados. Antes de ser encontrados sus cadáveres los dos jóvenes se desplazaban en una motocicleta CG200. La Policía no puede conformarse con la versión que ofreció. Tiene que investigar bien los casos, porque son preocupantes.
