¡Ni una más!
Todo el sector cooperativista nacional rindió ayer, 25 de noviembre, Día Internacional de No a la Violencia contra la Mujer, el más respetuoso homenaje a las tres hermanas Mirabal, con motivo del 50 aniversario del crimen que marcó el principio del fin de la dictadura trujillista.
La Cooperativa La Altagracia emitió una declaración en la que indica que saluda la campaña “Ni una sola” que ha iniciado la Procuraduría General de la República y a la que se han unido muchos sectores sociales.
La licenciada Yocelín Arias, presidenta del Consejo de Administración de la Cooperativa La Altagracia, consideró desde Santiago, que en el país se impone trabajar la conciencia de los hombres de este época y de niños y jóvenes, para que entiendan que ninguna mujer debe ser asesinada, agredida o asediadas física o psicológicamente a partir del absurdo pensar masculino de que son dueños de las mujeres, de su vida y sentir.
“La violencia, y la violencia machista en particular, no cesa y al contrario estamos conmemorando este 25 de noviembre, empapadas por el hedor de la sangre de mujeres que sigue siendo asesinadas. Se impone más que discursos y actos conmemorativos. La realidad es que van ya más de 140 mujeres asesinadas en este 2017” dijo Arias, al indicar que desde la Cooperativa La Altagracia se trabaja la conciencia de los hombres mediante acciones educativas que han dado como resultado una nueva conciencia de la masculinidad” dijo Arias.
A la declaración de La Altagracia, se le unió solidariamente el pronunciamiento del Consejo Nacional de Cooperativas por medio de su Comité de Mujeres Cooperativistas (MUJERCOOP), que resalta que lo que genera la agresividad de los hombres, es la ausencia de valores familiares sanos y principios, impartido desde el hogar, la escuela y organizaciones de bien social, como es el caso de la filosofía cooperativista.
Julito Fulcar Encarnación, presidente del CONACOOP y diputado, destacó que el Cooperativismo tiene como una de sus misiones, el contribuir a una sociedad sana y sin violencia por lo que la educación de género y la promoción de la cultura de paz, es una de las tareas permanentes de la institución.
“Hasta donde sabemos, históricamente no hay hombres cooperativistas entre los violentos con las mujeres. Es muy improbable que un socio o dirigente del sector, si ha interiorizado los principios del sector, se vea involucrado en actos que perjudiquen la vida o la integridad de las mujeres”, afirmó Fulcar, dirigente del sector cooperativo.

