Si algo no necesita Puerto Plata es la acción delincuencial organizada y maffiosa que le produzca pérdidas millonarias de pesos en pérdidas.
Si algo no necesita Puerto Plata es la operación de bandas, integradas especialmente por extranjeros, que conspiren contra el producto turístico de La Novia del Atlántico, con formas ingeniosas y hasta profesionales que atenten contra la estabilidad de la oferta.
Lo ocurrido en este destino, y particularmente en Cofresí, debe mover a acciones urgentes para que todos los establecimientos hoteleros todo incluido, remuevan sus mecanismos de seguridad, particularmente en torno a los cintillos o brazaletes de control. Habrá que invertir un poco más en la seguridad de esos accesorios que son precisamente de seguridad.
Y los demás destinos tienen que movilizarse para revisar sus formas de control de acceso.
El desmantelamiento policial de una banda que se dedicaba a falsificar desde hace un tiempo no precisado públicamente, brazaletes de resorts de Puerto Plata, puede haber provocado millones de pesos en pérdidas a esos establecimientos y tiene que llamar la atención sobre este Talón de Aquiles en ese destino en recuperación y sin dudas que está llevando a tomar medidas anti-falsificación en ese instrumento de control de entrada para evitar esta forma de fraude contra un sector que lo que menos necesita es de acciones delincuenciales que le debiliten .
Se debe reconocer a los organismos de investigación policial y de la Fiscalía de Puerto Plata, su accionar que permitió, detener a un grupo de personas extranjeras en su mayor parte, incluyendo el supuesto cabecilla, Edward k. Jones, de quien, de acuerdo con la investigación, obtuvo los modelos de las pulseras en visitas normales que hizo al complejo de Cofresí y que se vendían en el mercado negro en precios que oscilaban entre los 85 y 120 dólares.
