Los ocho restaurantes de La Atarazana, el Museo de Casas Reales, el Panteón Nacional, el Alcázar de Colon, la Iglesia del Rosario y el Hostal Nicolás de Ovando está afectadas por la contaminación que produce el humo del Ferrie que atraca semanalmente en el Puerto Don Diego. Los espacios privados y públicos se llenan de humo y de olor a aceite quemado, afectando sus instalaciones y las vías respiratorias de clientes, visitantes y viandantes. El humo, que podría ser controlado si se usara otro tipo de combustible o no se arrancara en alta. La llegada de turistas por el ferrie beneficia a los restaurantes porque éstos acuden a comer allí, pero entonces se encuentran con la humareda que produce la nave.. Los propietarios de restaurantes, los directivos de las instituciones culturales afectadas l han indicado que el humo contaminante es evitable debido a que existen combustibles para este tipo de embarcación que no contaminan a lo cual se suma el encendido en «alta» de sus motores, lo que genera la expulsión innecesaria humo. Los ocho establecimientos gastronómicos de primer nivel en la Plaza de España se ven amenazados ante el encendido en alta de sus motores .
El encendido de los motores en alta transforma el humo contaminante en grandes dimensiones, afectando todo el entorno. Asì se contaminan también salones y habitaciones del Hostal Nicolás de Ovando,. Se le ha pedido el capitán que encienda los motores en baja y que los ponga a máxima capacidad al salir a aguas abiertas. Da la impresión de que el asunto se puede resolver con comunicación entre las partes, ya que tienen todos un interés común: el turismo de la zona.

