Mucho es cuando se se ha dicho del empuje que necesita el Turismo de Puerto Plata, muchos son los seminarios, talleres y conferencias convocadas por actores públicos y privados, desde ADOMPRETUR hasta el Ministerio de Turismo. Nos hemos encontrado en Puerto Plata con una propiedad hotelera, ubicada en Playa Dorada, sorprendente en su hospitalidad y consistencia de su servicio, comparable (y en algunos casos superior) al ofrecido por la mayor parte de los Hoteles del Este (Punta Cana, Bahaybe y Las Terrenas, por citar algunos puntos).
Se trata del hotel Blue Bay, que es gerenciado por un joven español, Jose Vaquer, nativo de Mayorca y, pese a su edad, con un master en administración hotelera internacional, quien la logrado imprimir a su personal un espíritu de singular sello de calidad en el servicio personal, que se apoya en una gastronomìa de primer nivel, en unas habitaciones de notable escala humana y de un diseño amigable, piscinas cuidadas y utilizadas a plena capacidad y una jardinería exquisita.
Casi todos sus clientes internacionales, según pudimos comprobar, son repetitivos aquí y no tienen esa imagen en rehabilitación de algunos hoteles que necesitan de reformulación y relanzamiento en Puerto Plata. Al igual que otros, como el Gran Ventana, el Blue Bay no calcula gastos e inversión en comidas, actividades diurnas y nocturnas, porque su política es invertir. El personal se siente atento y motivado. Cualquiera de los camareros o camareras, es capaz de recordar cuál bebida usted pidié cuál la comida su primer día en el restaurante buffet y le preguntará si desea la misma, una vez que usted regrese a comer el día siguiente.
El Blue Bay y el Gran Ventana, son una muestra de que las crisis no existen y que lo importante es trabajar pensando en que la satisfacción total de los huéspedes es la garantía de repetitividad.
En mi página www.joserafaelsosa.com ofrezco una idea más amplia del concepto y el servicio del Blue Bay y de la satisfacción que se produce cuando un visitante sabe que realmente está bien atendido por gente profesional que sabe que lo que ofrece no son días de descanso y pausas al stress de la ciuidad, sino que entrega la posibilidad de estar en un paraíso terrenal, en el cual de nada hay que preocuparse.
