El asalto a mano armada y con violencia a una familia suiza en Higuey comporta una gravedad extraordinaria por las consecuencias que implica.
No es éste el único hecho de este tipo que afecta a nuestros turistas desde que la delincuencia ha tomado las calles, en una batalla que el país, pese a los esfuerzos de la Policía Nacional, que ha mejorado sus métodos y su efectividad, para resolver parte de los problemas.
Pero la delincuencia que afecta la seguridad de los turistas tiene una implicación económica para el país, que demanda ser repensada y pide la adopción de medidas de un nuevo carácter preventivo y represivo.
La noticia de ese asalto a los turistas suizos en Higuey, está retumbando los correos electrónicos de muchos medios turísticos internacionales y probablemente estará siendo usado por destinos que compiten con República Dominicana.
La delincuencia tiene que ser derrotada para turistas y no turistas. No se le puede dar4 respiro. Hay que incrementar los recursos de la Policía, pagar mejor sus agentes, equiparles mejor, ganar la carrera a la potencialidad sangrienta que ha alcanzado la delincuencia
No puede haber ninguna otra prioridad, para la industria, que no sea la de enfrentar la delincuencia.
Es turismo o crimen.
Así de simple.

