Opinión

Vistas las causas

Vistas las causas

El cambio comienza en el campo y el trabajo. El primer acto político del hombre, desde sus orígenes -público, por tanto social, político y económico a la vez-, fue sembrar y hacer parir la tierra para dar frutos. Marca primigenia de la vida productiva.

Si la política se subordinara a lo que nos enriquece y enaltece como nación, entonces todo marcha bien. De otra forma se originan serios trastornos, como sucede en el país con un alto costo social, moral e institucional. La Constitución de la República, en este caso, es la puta preferida por los auspiciadores del caos. Es manoseada y modificada con frecuencias para seguir en el poder.

La premisa principal plantea un orden de cosas a partir del interés nacional, ajeno los particulares que siempre devienen en corrupción. En una situación contraria a las riqueza y el bienestar general que produce una política con prioridades bien orientadas. Si funciona en otras sociedades, ¿por qué aquí no? Centro y Sudamérica trazan ahora la pauta.

Un asunto tan serio y vital como la política no se debe dejar solo a los políticos. Le restan valor y seriedad. Del que trabaja siempre hay esperanzas, a decir del hombre del campo.

El político a tiempo completo suele ser la matriz del mandatario y funcionario público ladrón. En el empresario agrícola, el industrial y el profesional bien reputado, que preste su experiencia y prestigio a la administración pública, parece estar la respuesta a un defecto de origen sin solución, aparentemente.

Tuvimos en Antonio Guzmán un presidente honesto y capaz que primero fue un agricultor y hacendado exitoso. Para Estado Unidos el presiente Jimmy Carter es una muestra halagadora e irrepetible de que la prosperidad concilia mejor con la paz que con la guerra. Vive aún en su natal Georgia, lleno de cariño y respeto, entre plantaciones de mini, cultivo al que ha dedicado toda su vida. Ejemplos al canto.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación