Sin duda que el teniente coronel de Venezuela se preocupa y se ocupa del bienestar de los venezolanos. Eso sí, de todo el bienestar de todos los venezolanos.
Desde la celebración del día del amor y del día del descubrimiento de América.
Además, de los centros comerciales de la dieta de todos los ciudadanos, de la historia, y sobre todo y más que todo, de la lectura.
El pasado febrero decidió suspender la celebración del Día del Amor y la Amistad, 14 de febrero, sólo porque era el día previo a su referendo para eternizarse en el poder.
En esa ocasión decía que, como no había tiempo para nada, nadita después del día quince se celebraría la semana del amor.
Y así fue.
El 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, los siete días siguientes, fueron la semana del amor.
En el 2003 también había suspendido otra celebración.
Para el teniente coronel, el doce de octubre marcó el inicio de un genocidio.
Dice que se trata del genocidio más grande que se pueda registrar en página alguna de la historia de los siglos y de los pueblos.
El encuentro de dos culturas, término políticamente correcto para definir el descubrimiento de América, ha sido sustituido. Ahora es llamado el genocidio mas grande de la historia.
No es asunto de celebración.
Es asunto de condenación.

