Concierto dedicado a Luis Eduardo Aute, II parte
Fue ingresado el 8 de agosto de 2016 en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, tras sufrir un infarto, horas después de ofrecer un espectáculo en Huelva. De regreso a la capital tuvo que ser operado de urgencia. Posteriormente entró en coma.
Al homenaje acudieron Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Massiel, Víctor Manuel, Dani Martín, Pedro Guerra, José Mercé, Rozalén, Vicente Feliú, Rosa León, Andrés Suárez, Ismael Serrano, Luis Pastor, Miguel Poveda, Marwan, Jorge Drexler, Cristina Narea y Suburbano, que tantas veces han compartido escenario con él. El ambiente que se respiraba a la entrada del WiZink Center de Madrid, antiguo Palacio de Deportes, ya auguraba una noche histórica, homenaje a su talento, talante y honestidad, como comentó Pastora Vega que ofició de Maestra de Ceremonias.
La noche arrancó con “Ánimo Animal” en la versión deán y rockera del grupo Suburbano, banda que tantos años le acompañó. Dani Martín empezó con “Las cuatro y diez”. Unas “Poemigas” dieron paso a Pedro Guerra y un “Pasaba por aquí”. Siguió Víctor Manuel con “Sin tu latido” y una conmovedora Rosa León con “Al alba”.
Emotiva fue la interpretación de la cantautora hispano-chilena Cristina Narea, colaboradora habitual de Aute en los últimos años, hizo una selecta versión de “Acaso una mirada”.
No faltó en esta afectiva noche el cantautor Ismael Serrano con un repaso especial de “Mira que eres canalla”. Ana Belén con “De paso” que levantó literalmente al público de sus asientos y Marwan con un íntimo “Siento que te estoy perdiendo” cerraron la primera parte del concierto. La velada continuó animada en las voces de Andrés Suárez, Drexler, Massiel, Vicente Feliú, Luis Pastor y Rozalén.
Pero si hablamos de éxtasis colectivo, el de los Tambores de Calanda ofreció una admirable tamborrada en recuerdo a cuando Aute visitó su urbe en 1973 y, por ende, a su “Cine, cine”, Buñuel mediante. La parte Flamenca fue confiada a los cantaores Miguel Poveda y José Mercé que demostraron que hasta una canción de Aute se puede meter por bulerías.
Como éxtasis definitivo Joaquín Sabina que además de su enfoque de “Quién es Caín y quién es Abel” recordó al cantautor por sonetos: “Autistas, no dejad para ayer lo de después/En la Fuente del Berro echó raíces/Sus canciones vacunan cicatrices y ponen los espejos al revés/Sostiene que una y una suman tres/Combate a los profetas aprendices de brujo/Decir Marichu es decir lágrima y verbena y amor en carne viva y ambrosía/Decir Eduardo es fuego, y pan, y arena/Decir Al alba es llanto/Y aún decir Aute es decir pasión en vena”. Serrat con “De alguna manera” y Silvio Rodríguez con “Dentro” pusieron el broche de oro.
La cuantía de obras maestras que Aute nos deja como legado es inabarcable: “Al alba”, “Anda”, “Las cuatro y diez”, “Rosas en el mar”, “Aleluya”, ”Una de dos”, etc., amén de sus cuadros, poemas y películas.
Músico, director de cine, actor, escultor, escritor, pintor y poeta, artista polifacético en definitiva, él es, según sus propias palabras “un indisciplinado de las disciplinas”, siempre en la continua búsqueda del aprender, de seguir siendo un niño que trae el mundo a su espacio de trabajo y nunca deja de jugar.
No habiendo podido asistir a este homenaje, aún convaleciente, cada día canta mejor. Un merecido homenaje que tendrá continuidad ya el próximo año en las ciudades de Barcelona, Valencia y México.

