Parecieron serios los empeños del Ministerio de Administración Pública para enfrentar el grave desorden que significa la designación de viceministros al por mayor. Anda por los trescientos el número de funcionarios con esta categoría nombrados para hacer nada, aunque perciben sueldos y beneficios como si trabajasen.
El 17 de febrero pasado, el referido ministerio otorgó un plazo de 120 días, para ajustar la cantidad de viceministros al número que señala la ley orgánica de la institución correspondiente. La prensa le dio seguimiento y credibilidad ingenua a la tarea del MAP, no obstante saber quién designa a esos funcionarios.
El 19 de junio, un diario tituló así: Vence el plazo para suprimir viceministros inorgánicos. Me parece angelical. Y la resolución 07-2012 del MAP no deja de tener similar gracia. El número de viceministros en ningún caso deberá ser superior al establecido por las leyes orgánicas o de creación de los ministerios
¿Fuera necesaria una resolución como esa si se cumpliera la ley? Los viceministros son designados por el Poder Ejecutivo, lo cual aquí quiere decir el presidente de la República. ¿Dónde estuvo el presidente Leonel Fernández durante las discusiones sobre el tema? ¿Está enterado de que desde el Estado mismo se cuestionan estas acciones suyas?
Ha sido Fernández quien designó a los cientos de viceministros, los que trabajan y los que no. Solo él puede destituirlos, al menos hasta el 16 de agosto. No sé si el mandatario sepa de los empeños del MAP por adecentar este aspecto de la administración, pero sí sé que conoce para qué los ha colocado en el tren estatal.
Los viceministros sin funciones son clientes políticos bien atendidos. No tienen oficinas, pero reciben puntualmente sus salarios y otros beneficios. Pocos ministerios tienen menos de 10 viceministros en sus nóminas y sólo al de las Fuerzas Armadas se le ha respetado lo que establece la ley en tal sentido: tiene tres.
Sin embargo, algunos ministerios han aumentado el número de viceministros después de la iniciativa del ministro Ramón Ventura Camejo para corregir la distorsión. Agricultura tenía en febrero 38 viceministros y ahora 41. Turismo pasó de 21 a 24; Deportes subió de 33 a 34; Educación pasó de 25 a 26; Industria y Comercio de 15 a 17.
Como dije antes, pareció buena la intención del MAP frente a este desorden, pero conociendo la unidad que caracteriza al Partido de la Liberación Dominicana en sus actos de gobierno, es para presumir que esta alharaca no es otra cosa que una tomadura de pelo. Después de todo, los viceministros hacen campaña política.

