Opinión

Voces y ecos

Voces y ecos

Si alguien le preguntara al licenciado Danilo Medina  sobre los ajetreos de algunos miembros de su partido para repostular al presidente Leonel Fernández, a contrapelo de la Constitución,  él se limitará a responder: “Délo por seguro, yo seré el candidato presidencial del PLD”.

 Ceméntele  a Medina sobre  preparativos de referendo, arreglo a la Constitución y pronunciamientos destemplados sobre la continuidad del Presidente Fernández. Él repetirá la respuesta.  Nunca le sentó mejor  su peculiar economía verbal que en la presente circunstancia. Pregúntele si va a confrontar a Fernández en el congreso perredeísta.  Responderá que  no es necesario porque él será el candidato de su partido.

Desde mediado del año pasado,  Medina ha demostrado una gran templanza. Mientras el Presidente Fernández  permite  -y tal vez propicia-  que gente de su entorno esgrima todo tipo de argucias para justificar su repostulación, Medina declara que  “sigue tranquilo”.

 “Danilo Medina se ha entregado en cuerpo y alma a construir una candidatura presidencial ganadora. No por él, ni para él, sino para sus compañeros y compañeras del PLD”.  Eso ha expresado Roberto Rodríguez-Marchena, el vocero más autorizado del precandidato.

El Presidente Fernández permite que su esposa aparezca en vayas diseminadas en todo país y que vividores la proyecten como potencial candidata. Entre tanto,  Danilo Medina  se procura   apoyo de nuevos movimientos políticos en Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos. Asegura  que su sector externo  es la tercera fuerza política del país. Dice  que ese núcleo reúne  ya a más de 200 mil dominicanos no peledeístas que lo apoyan.

Un abogado ducho en maniobras declara que la Constitución es un pacto circunstancial adaptable al momento y que por tanto se puede cambiar para que Fernández “vuelva y vuelva”. Pero  el hombre de Arroyo Cano proclama, en  el Club Mauricio Báez,  que si no es para mejorar el país le pide a Dios no darle la Presidencia.  “No quiero un país de números, sino de gente que se sienta bien con la gestión de Gobierno”.

Un iletrado del Derecho  declara que la Constitución vigente no impide la repostulación de Fernández. Si usted  consultara a Danilo Medina al respecto, dirá que pide a sus seguidores evitar confrontaciones, “pues seré el candidato presidencial”.

 Unos aspirantes presidenciales del PLD compiten a cuál demuestra más sumisión al Presidente y supeditan sus aspiraciones a lo que diga su Superior, pero Medina recorre el país organizando grupos de apoyo.  Y promete  ser un presidente «ético y moral» y desde la presidencia  construirá una «gran clase media».

 Si fuera boxeador, no ganaría en el primer asalto, se pasaría la pelea esquivando golpes, confiado de  que verá a su adversario caer rendido de cansancio y propinarle un nocaut. En este momento, Danilo Medina es, sin duda, el dominicano más optimista.

El Nacional

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