El gobernador de Verona estuvo en Miches para conocer las atracciones turísticas de ese municipio. Antonio Pastorello fue recibido por el alcalde municipal, doctor Gregorio Aquino, quien logró que la Sala Capitular lo declarase Visitante Distinguido.
Verona es una provincia del norte de Italia con unos ocho siglos de historia, copada por decenas de palacios antiguos, teatros, vetustas iglesias, puertas monumentales y museos, elementos que testimonian lo que es y ha sido esa urbe desde el Imperio Romano hasta hoy.
Esa ciudad fue considerada por la Unesco patrimonio de la humanidad, debido a la importancia y el valor de sus edificios históricos. La página web de la UNESCO, destaca que «ha conservado un destacado número de monumentos de la antigüedad, de los periodos medieval y renacentista».
No es el señor Pastorello la primera figura de relieve que se maravilla con los dones que la naturaleza puso en Miches. Pero quizá sea el primero que manifiesta la calamidad que padece ese pueblo y su gente como consecuencia de la desatención oficial, cuya expresión más visible es el estado deplorable de sus vías de acceso.
Los de Miches que tenemos el privilegio de acceder a los medios de comunicación lo hemos dicho y repetido. Incluso, a gobernantes y ministros se lo hemos manifestado directamente por cartas y en forma personal, pero sin merecer atención.
Miches queda en una esquina de la isla entre El Seibo, Sabana de la Mar e Higüey, con una imitación de carretera hacia cada uno de estos lugares. No se requiere pasar por Miches para ir a ningún lado, a no ser quienes se embarcan hacia la costa oeste de Puerto Rico. Los gobernantes suelen ir en helicóptero.
Pastorello calificó de impresionante las condiciones de Miches para el ecoturismo. Teníamos conocimiento de la belleza turística de Miches, pero jamás nos imaginábamos que el eco turismo de este municipio fuera tan impresionante, habría expresado el político italiano.
A diferencia de Verona, Pastorello contempló en Miches barrios cubiertos de pobreza, con niños desnutridos y viviendas que no reúnen el mínimo de condiciones para la vida humana. Esto lo sumó a la pena originada en su impresión de que Miches es un pueblo aislado, porque las carreteras que dan acceso a su territorio están intransitables.
El gobernador de Verona prometió informar al Presidente Leonel Fernández de la horrorosa situación de Miches. Luego se reunió en Santo Domingo con el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y le pidió que interceda ante Fernández por la carretera de Miches. Ojalá el mensaje le haya llegado al Presidente. Miles de michenses, más el gobernador de Verona, estamos dispuestos a exclamar a coro: Te lo pedimos, óyenos. Y ojalá oyera.

