Andaba loco y simpático como siempre. Y con guayabera de cuadros, como siempre. Freddy Ginebra estuvo visitando redacciones de los diarios. Él, que dispone de acceso suficiente con los ejecutivos y dueños de los mismos, se presentó a ofrecer la información que desde Casa de Teatro o la empresa publicitaria que preside, pudo enviar.
Buscaba apoyo para la escuelita Rayo de Sol. En un país donde la asignación de fondos para la educación no es prioridad para quienes dirigen el Estado, nadie debe esperar que una escuelita para niños de origen pobre y por demás con discapacidad mental, pueda merecer recursos estatales.
La escuelita Rayo de Sol es una institución privada, pero no lucrativa. Lleva 23 años de funcionamiento a favor de niños con deficiencia mental, con el propósito de ayudarlos a desarrollar sus capacidades y que puedan integrarse al trabajo productivo. Fue fundada en el barrio La Zurza, en Santo Domingo, y luego se extendió a Villa Altagracia.
Esta institución nació al amparo de la Iglesia Católica. En la Capital inició su accionar en un salón de la parroquia San Juan Bautista. En Villa Altagracia adquirió un terreno que donó el obispado de Baní, entonces bajo la regencia de monseñor Príamo Tejada. Católicos de aquí y de otros países han hecho sus aportes para que la escuelita Rayo de Sol cumpla su objetivo.
En la actualidad, 270 niños y niñas con insuficiencia mental reciben atenciones en ambos locales, donde se les otorga un tratamiento humano y afectivo que los estimule a sentirse bien. Pero además se les prepara para laborar en microempresas promovidas por la institución.
Casa de Teatro, el templo cultural creado por Freddy Ginebra, organiza cada año una fiesta para respaldar a esa corporación. Como cosa propia de este genio de la alegría, en la fiesta sirven unos mozos no comunes: los Mozos famosos. Son personalidades públicas: artistas, empresarios, profesionales destacados y hasta políticos.
Todo lo que se pueda hacer para mejorar las condiciones materiales y espirituales de existencia de los niños desfavorecidos por la naturaleza en su capacidad de entendimiento, será plenamente justificado y contará con el beneplácito de Dios y de la conciencia alto tribunal- de quien lo haga.
Este año la actividad será a beneficio de Rayo de Sol. Por eso Freddy ha andado, como un precandidato, reclamando atención de la prensa. Junto a él, la heroína silente de las escuelitas, Jacinta Torres. Ellos quieren que nadie ignore lo que se está promoviendo. La fiesta será el sábado cuatro de diciembre en el restaurante El Lago, avenida Anacaona. Incluye cena y show artístico y más que eso, la satisfacción de colaborar con una causa digna de mayor atención. ¡Vamos!

