Opinión

VOCES Y ECOS

VOCES Y ECOS

La relatividad  de “casi” viene dada en que aun el sujeto  de referencia no ostente la condición a la que se ha antepuesto el referido adverbio, “está cerca” de serlo o “con poca diferencia”  lo sería. No es exactamente igual ser un sinvergüenza  que un casi sinvergüenza. Pero que nadie alegue que  por el “casi”  no es sinvergüenza y por tanto  un hombre correcto.

La desfachatez del casi sinvergüenza  será de menor gravedad o habrá ocurrido con menos frecuencia que como lo haya hecho  quien lo es sin el “casi”, pero  presentar  esa condición le resta a esa persona   la posibilidad de ser considerada  como  seria.  En este caso, no hay disyuntiva, pues interviene una tercera  posibilidad.

La palabrita “semi”, que significa “medio”, suele intervenir en circunstancias como éstas. Esta partícula compositiva contribuye a formar  palabras  a partir de su adhesión  a sustantivos y adjetivos a los que ayuda a disminuir  valor semántico. Es la justificación del casi en un vocablo nuevo.

Semidiós, semicírculo, semidifunto, semicabrón o semidragón denominan seres que guardan tal  relación  con elementos involucrados, que casi  lo son. Pero no se ha planteado  que quien no es dios sea un demonio o que   lo que no fuere círculo  sea un cuadrado. Y hasta difunto  llega en el DRAE acompañado de “semi” y el significado de “casi difunto”.   

Lo mismo sucede con algunos adjetivos, por ejemplo: semiabierto, semianalfabeto, semicircular, semiculto. Semiabierto no será  abierto, pero tampoco cerrado; semicircular  no es circular, pero casi lo es. Un semianalfabeto estará más lejos de ser un hombre culto que un semiculto, sin embargo,  no  es justamente un analfabeto.

Con el adjetivo “rico” resulta fácil explicar la función de casi.  Si preguntara a los lectores  de estas disquisiciones  si prefieren ser  casi  rico o casi pobre,   presumo que la mayoría optaría por la  primera posición, excepto  los que ya disfrutan  de bienes  de fortuna. El ser casi rico nunca entrañará ser pobre, por el hecho de no ser rico.

 El “casi”  viene bien por igual al adjetivo “pobre”. Si lo tomáramos con disposición absolutista,  “casi pobre” querrá decir que no es pobre y que por tanto es rico. Pero no es así, pues el “casi” le resta la condición extrema. Lo más incómodo de ser casi pobre ocurre si se ha sido  rico o casi rico, pero  para quien  fue pobre el ser “casi pobre” es un ascenso.

En algunas situaciones “casi”  encierra una concepción imperiosa, un ser o no ser, lo cual ocurre sobre todo con la alternativa  “casi vivo”  o “casi muerto”. Pero no  se da igual en todos los  casos, ya que  también hay posiciones intermedias. De seguro, lo “casi negro”, no es negro, pero tampoco es blanco.

 

El Nacional

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