Washington, EFE. El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó hoy que regresará a su país tras el ultimátum de 72 horas impuesto por la OEA para su restitución y dijo que si los militares quieren ejecutarme o asesinarme, pues que el pueblo los juzgue». Voy a regresar a Honduras, yo soy el presidente, dijo Zelaya al concluir una rueda de prensa organizada tras el 37 período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Zelaya explicó que esperará a que venza el ultimátum de 72 horas para continuar con este proceso y para no entorpecer los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis, aunque no precisó fecha.
Horas antes, el depuesto presidente había indicado que regresaría a Honduras en compañía del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y de los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Zelaya tiene previsto viajar a la toma de posesión hoy del presidente electo de Panamá, Ricardo Martinelli, y continuar apoyando las gestiones de la OEA. Tras casi doce horas de reunión entre los embajadores y cancilleres, la Asamblea General adoptó una resolución de cinco puntos que condena enérgicamente el golpe del domingo pasado, exige la restitución inmediata, segura e incondicional de Zelaya -que reconoce como único presidente constitucional – y rechaza al Gobierno formado por el nuevo presidente, Roberto Micheletti. Además, fija un plazo de 72 horas para que el Gobierno de Micheletti acate la resolución o, de lo contrario, la OEA procederá a aplicar el artículo 21 de la Carta Democrática para suspender a Honduras del foro regional.

