Cabezote de la compañía Brugal que permanecía esta mañana en la esquina de las avenidas Luperón y 27 de Febrero, donde volcó anoche cuando el chofer Miguel Severino trató de esquivar un carro cuyo conductor pasó el semáforo que a esa hora es intermitente. Todos salieron ilesos, pero el entaponamiento esta mañana era infernal.
El Nacional/Guillermo Burgos

