La XV Feria Internacional del Libro concluye mañana como fiesta masiva y caribeña de cultura, habiendo activado la publicación de decenas de libros, provocando el contacto de millares de personas con los libros y las diversas manifestaciones del arte y la cultura.
Faltaron los bonos de la Lotería Nacional, que ya no se pudieron dar debido a que la empresa alega que no podía asumir nuevas deudas si no había pagado completos los bonos del 2011; hubo días de lluvia y sol, aumentando y disminuyendo la afluencia; se mejoró la imagen de la feria con pabellones creativos; persiste el problema de los parqueadores que extorsionan al público visitante; Hubo ofertas con buenos precios, tanto de libreros locales e internacionales; el evento siguió siendo una plataforma la que convivieron las diversas expresiones y tendencias ideológicas, intelectuales y existenciales (todas las religiones y sectas, todos los personajes de la política, desde la derecha más derechista hasta la izquierda más patriótica); se logró resaltar la memoria de María Montéz y Enriquillo Sánchez.

