La frase que titula esta carta no es autoría del suscrito, sino de una amiga de casi 50 años convertida ya en legítima miembro de mi familia, que reciproca relación y afecto con la honorable familia de ella. Es una mujer auténtica y revolucionaria con sensibilidad social a la más alta prueba. Es una dama correcta en todos los actos conscientes de su vida. Excelsa hija, madre, esposa, amiga y vecina.
De la que hablo es una maestra expresiva y extravertida, de esas que dentro o fuera de la escuela siempre enseñan, orientan y aman. No participa de la política partidaria por no coincidir ni aliarse a politiqueros perversos, corruptos deshonestos, injustos ni promotores de la impunidad.
Acuñó esa frase el 05 de julio pasado en la noche cuando se percató que el PLD había perdido las elecciones a la presidencia y al congreso. Ella reafirmó esa frase en el periodo de transición al percibir las acciones legales pero imprudentes y de mala fe de Danilo Medina contra el nuevo gobierno.
Esta mujer sufrió mucho por lo que venía haciendo todo el gobierno de Medina con él a la cabeza. Sufrió mucho cuando cayó en la cuenta que Danilo exhibía actitudes de fuerza y que se encaminaba hacia ese rumbo; que se detuvo con los discursos y acciones de Leonel Fernández, la marcha verde y el PRM.
Todavía recuerda con dolor que hubo hasta espionaje en el congreso y en la parte oscura del Ministerio Publico. Le martilla aun, que Danilo cualquierizó el manejo de las cosas del Estado y abusó del poder.
Danilo Medina se insubordinó contra la justicia y desobedeció sentencias de la misma. Esta señora aspiraba a un presidente de carne y hueso, que ame y respete la gente y que castigue lo mal hecho; que sea buen ejemplo para los gobernados. A esa mujer madre y maestra le preocupa el futuro de sus hijos, de sus nietos y de sus conciudadanos/as, si cayéramos en un gobierno de fuerza.
Esa ciudadana rebosada de fe, suplicaba diariamente al Señor, que no se la llevara de este mundo hasta que hubiera un cambio de gobierno de conducta decente, imitable, transparente, responsable, honesta y menos tóxica.
De ahí que desde el 05 de julio pasado vive emocionada y satisfecha, anunciando al país y al mundo en todos los escenarios: Gracias Señor, ¡ya me puedo morir! Esa integra ciudadana responde al nombre de Teresa Gómez de la Cruz. Ella sin el PLD en el poder morirá más conforme y más tranquila.
Por: Lic. Santiago Martínez

