Opinión

Yoani, otro Guantánamo

Yoani, otro Guantánamo

La libertad de prensa  resulta de una evolución social. Este derecho evoluciona  hacia el objetivo ciudadano de ser y estar informado. Traigo esto a cuento por las omisiones que detecté en la denuncia de la bloguera cubana Yoani Sánchez acerca de su secuestro y golpeaduras, atribuidas por ella a la Policía política cubana.

Ella convocó a la prensa extranjera en La Habana pero no pudo  mostrar a los corresponsales, entre ellos Rasveg, de la BBC, las pruebas de los hematomas que asegura sufrió y que los médicos que la atendieron tampoco confirmaron.

La nota publicada, por la deliberada ausencia del detalle, se redujo a propaganda que negó al lector el derecho  a estar enterado.

Seguí buscando en la red y leí un artículo de Salim Lamrani, profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée, y periodista francés, especialista en las relaciones Cuba-EEUU.

Comparto sus hallazgos: El sitio de Yoani, quien vive en Cuba, fue registrado a través de una empresa estadounidense, GoDaddy, a pesar de prohibirlo la legislación USA, por el bloqueo a Cuba. La explicación puede estar en que el Pentágono utiliza esa empresa para sus casos discretos. Además, el sitio está registrado bajo el nombre Josef Biechelef y tiene  el servidor en Alemania, a nombre de la empresa Cronos AG Regensburg. 

Tanta suerte tiene Yoani que sólo su sitio se salvó entre unos 80 que este año el Departamento del Tesoro ordenó cerrar por promover el comercio electrónico con La Habana. Claro, a ella se le permite vender sus libros a través de Paypal.

Su sitio dispone de un ancho de banda 60 veces superior al de toda Cuba para todos sus usuarios, mientras la casi totalidad de sus compatriotas está impedida de acceder a Internet a causa del bloqueo a la banda ancha.

Su sitio tiene entradas para Facebook y Twitter y recibe 14 millones de visitas al mes, aunque ella confiesa que dentro de su país ni entre sus vecinos es reconocida.

Dice  Lamrani: “Ningún otro sitio del mundo, ni de las Naciones Unidas, Banco Mundial, FMI, Unión Europea, el propio Departamento de Estado ni siquiera la CIA disponen de una traducción de no menos de 18 idiomas, como el blog de Yoani, una simple periodista”.

Johnny Abbes, jefe de la Policía  de Trujillo, no era periodista por dirigir Radio Caribe.

Defendamos el derecho de Yoani. Respetemos incluso su opción ética de ganar US$100,000 en lauros por sus colaboraciones. Pero, por  favor, el próximo capítulo que sea de Caperucita, y no nos tomen de zoquetes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación