LONDRES. Una serie de grandes bancos internacionales están promoviendo el uso del yuan, la moneda China, en vez del dólar para las transacciones comerciales con el gigante asiático.
Algunos están ofreciendo descuentos y otros incentivos a sus clientes, la mayoría asiáticos pero también latinoamericanos, para que cierren sus negocios en esa moneda.
Recientemente, el diario británico Financial Times informó que bancos como el HSBC, el Citigroup y JP Morgan están realizando campañas en Asia, Estados Unidos y Europa para convencer a las compañías de utilizar el yuan. El banco español BBVA lanzó un programa dirigido específicamente a América Latina.
«El yuan o renmimbi está empezando a ser más aceptado, particularmente en el comercio internacional», le explica a BBC Mundo Shuyie Yao, profesor de economía y director de la Escuela de Estudios Contemporáneos Chinos de la Universidad de Nottingham, en el Reino Unido.
Shuije Yao destaca que en los llamados swaps o intercambios comerciales de doble vía que promueve China con sus socios, el uso del yuan -particularmente en Taiwán, en Hong Kong y en el sudeste asiático- es bastante común.
«Pero también en África y en América Latina ya es bastante aceptada la moneda china», dice el académico.
Este proceso comenzó a tomar cuerpo a partir de que, en 2009, el gobierno de Pekín estableció un programa piloto para permitir que las compañías chinas usen el yuan para sus compras y ventas externas.
En África y en América Latina ya es bastante aceptada la moneda china
Posteriormente, China ha adoptado una serie de medidas que permiten a entidades privadas y públicas como bancos o empresas y a los gobiernos locales chinos emitir bonos denominados en yuanes.
La compañía que más recientemente ha emitido estos bonos ha sido McDonald’s. Así, empresas con gran presencia en China pueden invertir y sacar beneficios de los ingresos que generan en esa moneda.
China ha firmado acuerdos de gobierno a gobierno estableciendo estos swaps o intercambios de doble vía. En América Latina existe un convenio de facilidades recíprocas entre China y Argentina, que le permite al país sudamericano comprar productos chinos con una línea de crédito abierta de 70.000 millones de yuanes (US$10.000 millones).

