Ratoncillo y Minino, el gato, son dos buenos amigos que viven en la granja de Basilio.
Un día siguiendo los consejos del ratón gris los dos traviesos se metieron en la despensa.
– La fiambrera está en ese rincón -dice Ratoncillo -. Yo ya empecé el trabajo ayer por la noche.
Tenemos que darnos prisa -aconseja Minino-. Le tengo miedo al granjero.
Su amigo agranda un poco el agujero que hizo en la reja.
Después entra en la alacena y se como el queso… sin olvidarse de darle un poco a Minino, el gato.
Comen mucho… disfrutan del queso y el chorizo, hasta que se oyen unos pasos en la escalera.
– ¡Cuidado! ¡Que viene Basilio! avisa Minino-. ¡Hay que ponerse a salvo!
Pero Ratoncillo ha comido demasiado y no puede pasar por el agujero. El granjero se sigue acercando.
El gato empuja la fiambrera y la hace caer al suelo, donde se rompe en mil pedazos.
El ratón aprovecha el momento para salir corriendo a toda velocidad.
Los dos pillastres sintieron tanto miedo, que decidieron desde ese mismo día no volver a robar comida nunca más.
Aviso
Semana invita a los escritores de literatura infantil a que aprovechen este espacio, a fin de que contribuyamos a incentivar el hábito de lectura en los niños. Las colaboraciones deben ser acorde con el espacio disponible.
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