Jueza se queja ante deterioro de salas



Una jueza apoderada de tres casos de fraudes bancarios que se ventila en la justicia, denunció hoy las precariedades y carencias con la que tiene que impartir justicia.

La magistrada Keila Sinihi Pérez Santana, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, apoderada de los casos por fraudes cometidos en los bancos Peravia, Providencial y la financiera Inversia, afirmó que éste ha sido el año que ha trabajado con más limitaciones.

Con 20 años de servicio en el sistema judicial, la magistrada narró que nunca había trabajado en condiciones tan deplorables como ahora, teniendo que medicarse en ocasiones para exponerse a condiciones inhóspitas en un tribunal que no tiene ni cortinas.

Dijo que tiene meses que no usa su despacho por las condiciones paupérrimas en que se encuentra, “incluso lo hemos convertido en un almacén para organizar los casos grandes que tenemos”.

“Trabajando con esas carencias es imposible brindar un resultado justo. Los jueces necesitan un despacho que le permita concentrarse en darle salida a los procesos que tiene; un despacho sin cortinas, sin espacio y sin aire acondicionado, ¿cómo lo uso?, se preguntó.

Pérez Santana expresó que está haciendo lo humanamente posible, y para no detener los procesos tiene que trabajar en la Secretaría del Tribunal, para darle respuesta a los que no tienen la culpa de la precaria situación.

La situación está desde el 2013, pero este año se ha empeorado, a pesar de que los casos de bancos han caído, de forma aleatoria en su tribunal sin sala, sin espacio y sin acondicionadores de aire.

Luego de que El Nacional publicara un trabajo sobre las deplorables condiciones en que se imparte justicia en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, el director de la Carrera Administrativa del Consejo del Poder Judicial, Justiniano Montero se presentó al día siguiente e hizo un levantamientos sobre todo lo que hacía falta y concluyó con la dotación de computadoras, sillas y consolas de acondicionadores de aires, sin embargo estos últimos están instalados pero no lo encienden, porque supuestamente las redes eléctricas del edificio no soportan la carga.

Cuando los jueces preguntan por qué no están funcionando los acondicionadores de aire, la respuesta que reciben de los funcionarios es que hace falta materiales y que los paneles del palacio no soportan la carga que conllevaría encender los equipos.

La juzgadora refirió que ha enviado al Consejo del Poder Judicial más de cinco comunicaciones exponiéndole las carencias del tribunal, pero que el organismo nada ha hecho por solucionar el problema, “un ser humano cerrado en un cajón de edificio sin ventilación no razona. Yo tengo problema de salud que me afectan: soy asmática y me da mucha alergia, porque trabajo en un lugar totalmente inhóspito”, refiere la jueza.

La cortina que tiene su despacho es una plancha de cartón y en la visita que realizó el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán ni siquiera entró a los tribunales a constatar las precariedades.

“Este es un tribunal que tiene una carga de procesos grande, sin un salón fijo, que no tengo ni siquiera la libertad de fijar audiencia el día que yo entienda, porque depende del salón que presten”, explicó.
El caso Peravia, debido a la cantidad de imputados, querellantes y abogados que participan, se conoce ambulantemente en uno de los salones de los cuatro tribunales colegiados que estén disponibles y algunos de ellos carecen de aire acondicionado.

Pérez Santana, que siempre se mantiene bajo perfil, decidió romper el silencio, ya que producto de las carencias, su tribunal tiene grandes cúmulo de trabajo.

Espera que el Consejo del Poder Judicial no la llame por mora “cuando yo he mandado cantidad de escritos y no se me ha dado una respuesta, porque ni siguiera se han preocupado por ver cuáles son las verdaderas necesidades que tenemos aquí”.

Sostiene la magistrada que ni siquiera pueden trabajar de forma organizada y que el Consejo nunca se ha preocupado por conocer los problemas que afectan al Primer Juzgado de la Instrucción.

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