Niños especiales suben a escena, generando un musical que sin duda será historia en el país, sobre todo porque demostrará que ellos pueden y tienen la capacidad de poder hacer muchas cosas.
Parecen contar lo que viven en muchas ocasiones, porque en la historia titulada Escucha mi sueño, escenifican a niños que no son escuchados y sufren rechazos. Pero como en toda buena historia, de repente llega un circo y logra que todo cambie en la ciudad.
La directora teatral Wendy Quéliz, abunda que es una obra de género musical desarrollada en teatro circense. La misma empieza con la llegada de una compañía de teatro VUJÈ a la ciudad Silenshh, que se dedica a ir por todas la ciudades con el fin de escuchar los más profundos sueños y anhelos de las personas que visitan esos lugares».
Es así como los pequeños son escuchados, como ya debería atencionarlos el mundo que les cierra oportunidades.
El musical estará en escena los días 9, 10 y 11 de septiembre en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, bajo la dirección general de María Esperanza Haché y Marcelle Berrido, y la producción general de Haffet Saba De Marchena Bat Productions. El libreto es de la autoría de Laura Amelia Núñez. El viernes y sábado la función es a las 7:30 de la noche, mientras que el domingo es a las 6:30.
Yo también puedo
El proyecto de los pequeños especiales es de la institución bautizada con el nombre de Yo también puedo que inicia como proyecto de grado de las jóvenes María Esperanza Haché y Marcelle Berrido.
Al ver los resultados lo dejamos como proyecto personal dice Berrido.
Los pequeños artistas son un total de 23, que oscilan entre los 3 y 14 años y pertenecen a diferentes fundaciones y asociaciones.
Sus condiciones son de Síndrome de Down, Trastorno de Asperger y Parálisis Cerebral y serán los protagonistas junto a 22 actores y bailarines invitados. Haché y Berrido manifestaron que les surge la necesidad de mostrar a la sociedad dominicana la realidad de estos niños, sus posibilidades, y las habilidades, destrezas y capacidades adquiridas. Hay que impactar y sensibilizar, de modo que se cree una perspectiva más incluyente e integradora hacia estos niños.

