Es preferible que renten pocos beneficios, pero seguros, a que renten muchos, pero inseguros. Es el caso de los fondos de pensiones, que este año alcanzaron los 352 mil millones de pesos y que para el superintendente de Pensiones, Ramón Emilio Contreras Genao, ha llegado la hora de que se inviertan en proyectos de infraestructuras para garantizar una mayor rentabilidad.
Lo ideal sería, como plantea Contreras Genao, que en lugar de estar invertidos en bonos del Ministerio de Hacienda, certificados del Banco Central y de la banca comercial, los fondos fueran utilizados en proyectos de desarrollo para el país.
Pero por la falta de la más absoluta garantía sobre cualquier tipo de inversión, lo más indicado es que los recursos acumulados por los trabajadores para cuando llegue la hora de su retiro se queden donde están. No importa que en muchos países la inversión de los fondos de pensiones en proyectos de desarrollo haya dado los mejores resultados. La experiencia nuestra no ha sido.
