Al declarar venerables a su antecesor inmediato, el Papa Juan Pablo II, fallecido en el año 2005, y al polémico Pío XII, fallecido en 1958, el Papa Benedicto XVI reafirma su apego al conservadurismo, y deja claro que, bajo su reinado, la Iglesia Católica no será comprometida con el cambio.
En la concepción del mundo que sustenta el Santo Padre, es esencial el apoyo a la sociedad de clases. A finales del mes pasado, declaró su preferencia por el capitalismo, proclamando que ha sido más humano que el socialismo. ¡No tiene reparo el Pontífice de una Iglesia designada como universal, en bendecir el sistema bajo cuyo dominio 200 millones de niños padecen hambre y más del 8% de esos chicos hambrientos (16.7 millones) viven en Estados Unidos, el país más poderoso del planeta.
Su identificación con Juan Pablo II se explica porque, bajo el influjo de este polaco, tomaron fuerza en el seno de la Iglesia los grupos con definición similar a la Santa Inquisición. La identidad del Cardenal Joseph Ratzinger, antes de ser Benedicto XVI, es elocuente: Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Pontificia Comisión Teológica Internacional, decano del Colegio Cardenalicio.
No es extraño, pues que se identifique con Juan Pablo II, el Papa que posó junto a Augusto Pinochet y pidió impunidad para políticos italianos señalados como corruptos, alegando que aportaron a la caída de los regímenes socialistas.
El conservadurismo une también a Benedicto XVI con el polémico Pío XII, autor de una encíclica (Sacra Virginitas) en que otorga gran importancia a la virginidad.
En Communium Interpretes Dolorum, encíclica emitida tras ser acusado de guardar silencio ante la barbaridad del nazismo, Pío XII llama a orar para curar el dolor de la Segunda Guerra Mundial. En 1949, sin embargo, autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que apoyara al partido Comunista. Ya había instado a Azione Cattolica a apoyar al Partido Demócrata Cristiano de Italia, a pesar de que varios candidatos estaban vinculados a la Mafia.
No hay que mencionar a los herederos de esa democracia cristiana, ni decir que una parte de ellos son aliados de Silvio Berlusconi, para entender que Benedicto XVI, declara venerables a dos Papas, porque venera el anticomunismo… Anacronismo, desfase… ¿Qué decir sin ofender a Su Santidad?

