Opinión

A propósito de feminicidios

A propósito de feminicidios

Durante la sociedad gentilicia, la mujer administraba el producto de la caza y la pesca. La mujer elegía su hombre como pareja, y los hijos llevaban el apellido de la madre.

Esa situación instintivamente dejó registrada en el inconsciente el poderío de la mujer en materia de sexo.
Desde el punto de vista sexual el poderío perteneció a la mujer. Pero además la naturaleza la dotó para tener hijos; y con ello la madre aumentaba su poderío.

Posteriormente, el cultivo de la tierra y la crianza de animales, superaron la necesidad de consumo. El excedente de la producción pasó a manos del hombre, y por consiguiente se origina la propiedad privada.

Esa situación dio a lugar al matrimonio monogámico; y por consecuencia, el hombre obligó a la mujer a hacer solo pareja con él. A partir de ese hecho el hombre consideraba a la mujer como parte de su propiedad privada. Ese hecho quedó registrado en el inconsciente del hombre pero la mujer mantuvo su poderío en el sexo.

Cuando una pareja comienza a tener problemas, generalmente surge porque la mujer se niega a tener relaciones sexuales con ese hombre.

Esa situación da a lugar a una separación, y en último caso, al divorcio.

Pero resulta que al hombre lo traiciona el registro inconsciente de que la mujer es parte de su propiedad; y es cuando se manifiesta el machismo con toda su consecuencia, dando lugar a la posibilidad de feminismo.

En definitiva es en ese momento cuando se origina una lucha entre el matriarcado y el machismo.
La solución a esa contradicción considero que ya es un asunto que concierne a los expertos.

El Nacional

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