Con la previsible victoria electoral de Danilo Medina se producirá por primera vez en la historia política nacional el relevo de un presidente en cuyo gobierno el Producto Interno Bruto (PIB) se ha más que duplicado, por otro líder del mismo partido que promete consolidar ese crecimiento y redistribuir la riqueza generada mediante la implementación de un modelo económico basado en la equidad social.
El programa de gobierno de Danilo se ejecutara sobre la plataforma de progreso y estabilidad heredada de de la administración de Leonel Fernández, a partir de la cual emprenderá un ramillete de proyectos tendentes general 400 mil nuevos empleos e sacar de la pobreza extrema y pobreza moderada a un millón 500 mil ciudadanos.
Leonel ha creado las condiciones materiales (formidable infraestructura: autopistas, carreteras, caminos vecinales, túneles, elevados, escuelas, universidades, centros de entrenamiento laboral, hospitales, así como un avanzado régimen de seguridad social y un sólido ahorro nacional a través del sistema de pensiones y adecuado nivel se seguridad alimentaria).
A Danilo le corresponde distribuir mejor los panes y los peces, incrementar la producción agropecuaria, agroindustrial, industrial y de los servicios, así como democratizar la rentabilidad pública y privada a través de la promoción de la micro, pequeña y mediana empresa, para lo cual tendrá que producir una verdadera revolución en la educación y la capacitación.
El gobierno de Leonel creó, modernizó o amplió la base jurídico política que sustenta a la sociedad de hoy, Constitución, Códigos, leyes, ordenanzas: Danilo tiene el compromiso de acercar la justicia y la ley al ciudadano para su uso en calidad de promoción de los derechos y su aplicación como valladar a las infracciones delictuosas o criminales.
Danilo Medina representa el cambio político y económico, no porque borrara lo que hizo Leonel, sino porque continuara lo bueno de este gobierno, desalentara lo malo y confeccionara su propia agenda, sobre la base de combatir la pobreza y consolidar una clase media prospera y expansiva.
A Leonel, la historia le juzgará por lo que hizo o dejó de hacer, pero desde ahora tiene un sitial de privilegio entre los mandatarios exitosos. El perfil de Danilo está dibujado en lo que ha prometido hacer y sustentado en su innegable capacidad, experiencia, patriotismo, humildad, sensibilidad y esa singular virtud de escuchar.
Es por eso, y por miles de razones más, que los dominicanos elegirán a Danilo Medina como su próximo presidente, porque no será igual que Leonel, pero tampoco su contrario, y lo que hará como jefe de Estado será básicamente redimir la deuda social a través de una justa redistribución del ingreso y consolidar el progreso que impregnó Leonel a la economía dominicana.

