Como el que se sujeta a un tizón, la dirección del PRD cree que lo dicho por el encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos, de que el dinero del narcotráfico influye en la economía dominicana, valida su tesis de que la macroeconomía nacional se sustenta en el lavado.
Christopher Lambert no ha revelado nada. Los capitales del narco se movilizan por el mundo en procura de nichos.
En Estados Unidos se lavan anualmente 245 mil millones de dólares, de los casi 600 mil millones que cada ano corren por el mundo, según dijo el presidente de la Asociación Cambiaria de Colombia, Alfonso Garzón, en la Sexta Conferencia Latinoamericana sobre Lavado de Dinero, celebrada en México. De los 320 mil millones de dólares que moviliza directamente el narcotráfico, en Norteamérica se lavan unos 120 mil millones, mientras que en Colombia, el lavado apenas alcanza unos tres mil 500 millones de dólares.
Lambert no mintió, aunque no contó la historia completa, ni tenía que contarla, pues no es pecado decir que el narcotráfico contamina a economías nacionales, aunque constituye una grosera mentira afirmar que el dinero de la droga mantiene a flote la macroeconomía dominicana, como afirma la dirección del PRD.
Lo que se pretende decir es que el dinero de la droga cubre el déficit generado en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, que ha sido en el período 2005-2009 de un 5.0% como proporción del PIB y el acumulado de US$10,783.4, influenciado principalmente por la factura petrolera, que alcanzó los US$15, 359.4 millones.
Ese déficit fue financiado por la cuenta de capital y financiera que generó durante ese mismo período US$11,846.7 millones, lo que demuestra que el dinero del narcotráfico no influyó en el financiamiento de ese faltante. Por el contrario, la interacción entre la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, y las de capital y financiera, generó un saldo favorable de US$ 1,063.3 millones.
Los economistas del PRD deberían saber que el 82% del déficit acumulado de la Cuenta Corriente fue cubierto por inversiones directas, que en los últimos cinco años fue de US$8,899.1 y que el resto fue completado por desembolsos de créditos con financiamiento externo.
Durante el período de referencia, ingresaron US$2,947.6, millones por operaciones relativas a la inversión de carteras y al endeudamiento público y privado con entidades no residentes que operan en los mercados internacionales.
El país ha recibido en los últimos cinco años, un promedio anual de US$1,779.8 millones y ni un centavo viene del narco. La cuenta Errores y Omisiones del Banco Central, la única que no especifica origen y destino de los recursos, arrojó un saldo negativo de US$144.9 millones. El narco, pues, no influye en la macroeconomía.

